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Escrito por:  Claudia Sterling
Columnista     Mar 25, 2026 - 9:10 am

A veces creemos que la democracia es una montaña de granito, inamovible y eterna. Pero la historia, esa maestra severa que solemos ignorar, nos dice lo contrario: la libertad y la democracia son, más bien, estructuras de cristal. Si no se cuidan, se trizan; si se golpean con odio, estallan.

En momentos donde el populismo galopante y la posverdad nublan el horizonte de nuestra Colombia y del mundo, el historiador Timothy Snyder nos entrega una brújula indispensable: Sobre la tiranía: Veinte lecciones que aprender del siglo XX (Ed. Galaxia Gutenberg). Snyder escribe desde la urgencia, consciente de que los errores del pasado tienen una pésima costumbre de disfrazarse de “novedad” en el presente.

Timothy Snyder no es un improvisado. Se doctoró en la Universidad de Oxford y ha sido investigador en universidades de París, Varsovia y Viena. Es profesor de la cátedra Housum de Historia en Yale y uno de los mayores expertos mundiales en el Holocausto y la historia de Europa del Este. Su pluma está forjada en el análisis de las Tierras de Sangre (2010), donde los totalitarismos nazi y soviético trituraron la dignidad humana y El camino a la falta de libertad: Rusia, Europa, América (2018). 

Snyder destila la tragedia del siglo pasado – que vemos extenderse y agravarse hasta nuestro actual siglo -, en píldoras de sabiduría cívica y acción. Aquí un breve resumen de este mapa contra el autoritarismo:

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  • No obedezcas por anticipado: El poder autoritario se nutre de la sumisión voluntaria. Si te adaptas antes de que te lo pidan, le estás regalando las llaves de tu libertad al tirano.
  • Defiende las instituciones: Los tribunales, la prensa y la Constitución no se defienden solos. Si no los cuidas, caerán como fichas de dominó.
  • Contribuye a las causas solidarias y sororas: Únete a organizaciones civiles. La vida asociativa es la red que sostiene a una sociedad cuando el Estado falla.
  • Aprende de los que viven en otros países: La democracia es global. Escuchar cómo otros perdieron sus libertades nos ayuda a prevenir nuestra propia caída.
  • El lenguaje es esencial: El lenguaje del tirano es simple, repetitivo y lleno de clichés. Lee, amplía tu vocabulario y evita los “lemas” que anulan el pensamiento.
  • Presta atención a las palabras peligrosas: Cuidado con el uso de “emergencia”, “excepción” o “traidores”. Son las palabras que se usan para suspender derechos
  • Cuidado con el Estado de partido único y con el aniquilamiento ideológico o material de la oposición: La alternancia es el oxígeno de la democracia. Cuando un partido dice ser “el pueblo”, el resto se convierte en “el enemigo”.
  • Asume tu responsabilidad por el aspecto del mundo: Los símbolos de odio solo ganan poder si los permitimos en nuestras calles y redes. No apartes la mirada.
  • Recuerda la ética profesional: Si los abogados, médicos y jueces siguen las normas éticas por encima de las órdenes políticas, la tiranía se queda sin herramientas. A modo de ejemplo nos dice Snyder, si los médicos nazis hubieran aplicado los principios más básicos de la ética profesional, los experimentos aberrantes que hicieron, no hubieran tenido lugar.
  • Destaca: Alguien tiene que ser el primero en decir “no”. La conformidad es el refugio de los cobardes.
  • Cree en la verdad: Si nada es verdad, nadie puede criticar al poder, porque no hay base sobre la cual apoyarse. La posverdad es el preludio del totalitarismo
  • Investiga y lee: No seas un eco de lo que ves en redes sociales. Lee libros, estudios, ensayos, reportajes largos, apoya el periodismo de investigación. El algoritmo no es la realidad.
  • Mira a los ojos y habla también de cosas banales: La tiranía quiere que desconfíes de tu vecino. Un saludo, una charla en la panadería, rompe el aislamiento que el poder necesita.
  • Ejerce una política corpórea: Sal a la calle. El poder quiere que te quedes tras una pantalla. El encuentro físico es democrático; el aislamiento es autoritario.
  • Establece una vida privada: El tirano quiere saberlo todo de ti para usarlo en tu contra. Protege tu intimidad; es tu último fuerte..
  • Mantén la calma cuando ocurra lo impensable: Ante un ataque terrorista o una crisis, el autoritarismo vende “seguridad” a cambio de libertad. No caigas en la trampa del miedo.
  • Sé un patriota: No confundas patriotismo con nacionalismo. El nacionalista odia a los demás; el patriota quiere que su país sea su mejor versión, respetando la ley y la verdad.
  • Sé todo lo valiente que puedas: Si ninguno de nosotros está dispuesto a morir por la libertad, todos moriremos bajo la tiranía.

La Democracia no es un Espectáculo. La lección más profunda de Snyder es que la historia no se repite, pero rima, si le permitimos rimar. No estamos condenados al desastre, pero tampoco estamos protegidos por un seguro de vida histórico. La política no es algo que “nos pasa”, es algo que hacemos, sí, entre todos, o solo entre “ellos”.

Lean este libro. Regálenlo. Es corto, pero pesa como una montaña de verdades necesarias. En un mundo de gritos, la lucidez de Snyder es el silencio que necesitamos para volver a pensar.

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