De acuerdo con la demanda, reproducida por el medio Connecticut Post, la pareja británica acudió al centro médico en diciembre del 2017 para utilizar el óvulo de una donante y el esperma del esposo.

Al nacer el bebé en agosto de 2018, la madre se percató de que su hijo tenía una pigmentación de piel más oscura, por lo que se presume que es de raza negra, indicó el medio estadounidense.

“El menor tiene una pigmentación de la piel mucho más oscura que el padre, la madre genética o su primer hijo, lo que fue extremadamente inesperado y desconcertante, ya que se suponía que los niños tenían la misma composición genética”, se lee en un apartado de la demanda que rescata el mismo medio.

Meses después, la pareja fue sometida a un examen de ADN y se confirmó que el esposo no es el padre biológico del niño, agregó Connecticut Post.

Por su parte, la clínica CT Fertility no se ha pronunciado al respecto y se negó a hablar con los medios de comunicación.

En la demanda, la pareja contó que varias personas los acosan con preguntas y sospechas sobre quién es el verdadero padre del niño e incluso si la madre tuvo una aventura amorosa.

Por último, los esposos aseguraron al mismo medio que quieren a su hijo “en todos los aspectos”, pero temen que algún día lo reclame el padre biológico.