Durante un control en la terminal aérea, las autoridades descubrieron que el sujeto —cuya identidad no fue revelada— intentaba viajar con 6 botellas llenas de arena de Cerdeña; en conjunto, estas pesaban 2 kilos, informó Sputnik News.

De acuerdo con el medio, el turista identificó cada una de esas botellas con los nombres de las playas en donde había recogido la arena que intentaba llevarse como recuerdo a casa.

Ante lo ocurrido, el turista recibió una multa de 1.000 euros (4,4 millones de pesos), pues, debido a una ley de 2017, está prohibido recoger y llevarse arena de las playas italianas, indicó L’Unione Sarda.

En un comunicado, el Cuerpo de Silvicultura señaló que a través de estos comportamientos “no solo se daña el medio ambiente natural, sino que también se compromete el uso sustentable de las playas”, recogió el diario italiano.