author
Columnista     Mar 31, 2026 - 3:00 pm

La inteligencia artificial podría convertirse en una de las herramientas más poderosas para cerrar una brecha que pocas veces discutimos: la falta de tiempo de las mujeres.

La verdadera conversación alrededor de la IA ya no es solo tecnológica. Es también una conversación sobre tiempo, autonomía y equidad.

Y eso, en este momento de la historia, no es un tema menor.

Durante años he trabajado en el mundo de la tecnología y la educación. Y como parte de la comunidad Mujeres TIC, he visto algo que no siempre aparece en los titulares: mujeres que, usando tecnología, están liderando equipos, impulsando negocios y tomando decisiones con más claridad y velocidad.

Lee También

En conversaciones con ellas encuentro un patrón común: muchas ya están usando inteligencia artificial en su vida profesional y personal para ahorrar tiempo, pensar mejor y vivir con mayor intención.

Sin embargo, en muchos otros entornos, he incluso en mis clases de transformación digital, sigo escuchando frases como: “La inteligencia artificial es cosa de ingenieros” o “los temas de tecnología los maneja mi pareja”.

Y cada vez que lo escucho, pienso lo mismo: no hay nada más lejos de la realidad.

Porque la inteligencia artificial no es solo código. Es, sobre todo, una herramienta para ampliar nuestras capacidades, reducir fricción en la vida diaria y abrir nuevas oportunidades.

El recurso más escaso: el tiempo

Hay una realidad que compartimos millones de mujeres, y en la que yo misma me incluyo: balancear el trabajo, la familia, el hogar, el cuidado, el aprendizaje y nuestros propios proyectos. Muchas vivimos una doble o triple jornada.

Según cifras del Dane, cerca del 35 % de las mujeres que quieren trabajar en Colombia no pueden hacerlo debido a las responsabilidades de cuidado no remunerado. Ese dato, por sí solo, debería incomodarnos.

Porque en este contexto, la eficiencia no es un lujo. Es una condición para poder participar.

Y aquí es donde la inteligencia artificial deja de ser una tendencia para convertirse en una herramienta concreta.

Hoy la IA puede ayudarnos a automatizar tareas repetitivas, redactar documentos, resumir información, analizar datos o planear proyectos en minutos. Distintos estudios estiman que esta tecnología puede ahorrar hasta un 20 % del tiempo en tareas administrativas.

Pero más allá del porcentaje, lo importante es lo que ese tiempo representa.

Una profesional que usa IA para estructurar una presentación en minutos, una emprendedora que automatiza su contenido o una madre que organiza su semana en menos tiempo no están usando una moda tecnológica. Están recuperando margen de maniobra sobre su vida.

Y ese cambio es profundo.

La inteligencia artificial no solo aumenta la productividad. También redistribuye posibilidades.

El talento no tiene género, pero la oportunidad sí

Aquí aparece una de las grandes paradojas de esta revolución. Aunque las mujeres representan más de la mitad de la población, su participación en el desarrollo y uso avanzado de tecnologías sigue siendo limitada.

A nivel global, solo alrededor del 29 % de los roles en inteligencia artificial están ocupados por mujeres.

Y esto importa. Porque la tecnología no es neutral. Refleja las decisiones de quienes la diseñan y la usan.

Por eso, cuando hablamos de más mujeres en inteligencia artificial, no estamos hablando solo de inclusión. Estamos hablando de mejores decisiones, más innovación y una tecnología más humana.

Pero algo importante está cambiando.

De acuerdo con cifras citadas por Coursera, la participación femenina en cursos de inteligencia artificial generativa pasó del 32 % al 36 % en un solo año a nivel global. En Colombia, el crecimiento fue aún mayor, con un aumento de 4,5 puntos porcentuales entre 2024 y 2025.

Más revelador aún, las mujeres colombianas completan estos cursos a tasas 8,6 puntos porcentuales superiores a las de los hombres.

Este dato muestra que, cuando las mujeres acceden, no sólo participan, persisten, avanzan y terminan.

Caro González Taborda / Pulzo
Caro González Taborda / Pulzo

La fuerza de las comunidades

Pocas transformaciones profundas se logran en soledad.

Hoy existen comunidades que están acelerando la participación femenina en tecnología y abriendo caminos reales:

  • Mujeres TIC: fomenta la equidad de género para contribuir al desarrollo social, científico, competitivo y productivo del país, en los diferentes sectores económicos y académicos, especialmente en la industria TIC.
  • Women in AI: promueve la participación de mujeres en inteligencia artificial a nivel global, con foco en liderazgo, ética y diversidad.
  • Laboratoria: ha formado durante más de una década a miles de mujeres en habilidades digitales en América Latina, conectándolas con oportunidades laborales reales.
  • Redes como Geek Girls LatAm o Women Techmakers, que fortalecen el aprendizaje a través de mentoría, formación y networking.

Estas iniciativas están demuestran que la transformación tecnológica también se construye en comunidad.

¿Por dónde empezar?

Aprender inteligencia artificial no significa convertirse en ingeniera. Hoy cualquier profesional —psicóloga, contadora, periodista, emprendedora, docente, abogada o estudiante— puede usar IA para mejorar su trabajo y su vida.

Para redactar más rápido.

Para entender mejor.

Para decidir con más información.

Para organizar su tiempo.

La inteligencia artificial ya no es una habilidad de nicho. Es una competencia transversal para la vida.

Y, desde mi perspectiva, esta es una de las conversaciones más importantes de esta década: cómo usar la tecnología no solo para producir más, sino para vivir mejor.

Una invitación

Estamos viviendo una de las revoluciones tecnológicas más importantes de nuestra historia. Pero su impacto no dependerá solo de lo que la tecnología pueda hacer. Dependerá de quiénes decidan usarla.

La inteligencia artificial no está aquí para reemplazarnos. Está aquí para amplificar lo que somos capaces de hacer.

Y hay algo que hoy tengo claro gracias a que uso IA en mi día a día: cuando las mujeres ganamos tiempo, no solo ganamos eficiencia, ganamos libertad.

¿Qué tal si empezamos hoy?

* Pulzo.com se escribe con Z

Lee todas las noticias de tecnología hoy aquí.