La empresa está desarrollando una estrategia para alcanzar la neutralidad de carbono en 2039. Países como Noruega también les apuestan a los eléctricos, al punto que la mitad del parque automotor nuevo que se vende consiste en automóviles eléctricos.

El grupo, perteneciente al indio Tata Motors, señala en un comunicado que aspira a “reinventarse” bajo la batuta de su nuevo director general, el francés Thierry Bolloré, ex CEO de Renault.

Jaguar Land Rover se compromete a invertir 2.500 millones de libras (casi 3.400 millones de dólares) por año, sobre todo en el sector eléctrico.

“A mediados de esta década, Jaguar habrá concluido una transformación para erigirse en una marca de lujo por completo eléctrica”, destaca Jaguar Land Rover.

No obstante, deja planear dudas sobre el futuro de sus célebres Jaguar XJ. El grupo se reserva su derecho a mantener el nombre en este modelo, pero aclara que por ahora no está prevista una versión eléctrica.

El siguiente video muestra algo de la filosofía de Jaguar Land Rover para su futuro, en palabras del presidente de la compañía, Thierry Bolloré:

Land Rover aún no les apostará a los carros eléctricos

Pero si Jaguar se reconvertirá al eléctrico, Land Rover no lo hará, aunque sí lanzará seis modelos con esta fuente energética durante el próximo quinquenio, el primero de ellos en 2024.

Además, trabajará en el desarrollo del sector del hidrógeno para responder a la futura demanda y tiene la intención de colaborar con el grupo Tata en cuanto a energía limpia.

El objetivo de Jaguar Land Rover es transformarse en un grupo neutral en carbono en su cadena de abastecimiento, productos y operaciones para 2039.

En el ámbito financiero, su objetivo es recuperar un margen operacional de dos dígitos y una tesorería positiva neta para 2025.

Sin embargo, el grupo advierte que su reconversión implicará una reducción significativa de sus actividades no productivas en el Reino Unido.

No brinda detalles sobre la repercusión en cuanto a empleos.

En conferencia de prensa online, cuando se le preguntó a Bolloré no contestó en cuanto a la reducción de efectivos.

“Hay una adaptación constante de nuestros colaboradores (…) Nos estamos adaptando a gran velocidad” al cambio digital y eléctrico, se limitó a decir.

Hay incertidumbre sobre el despido de empleados

El fabricante afirma que no cerrará plantas. La de Solihull (centro de Inglaterra), donde también se arman los Land Rover, además albergará la plataforma para los Jaguar eléctricos.

Pero, esta decisión plantea dudas sobre la de Castle Bromwich, en la misma región (Midlands), donde fabrica algunos modelos Jaguar.

“Analizamos maneras de reconvertir Castle Bromwich”, advierte Bolloré, afirmando que el grupo tiene “muchas ideas” para este recinto.

El sindicato Unite, el mayor del país, considera que estos anuncios del grupo son “buenas noticias en los actuales tiempos económicos difíciles” para sus 40.000 trabajadores. Afirma haber recibido garantías de que no cerrará ningún sitio y no habrá despidos.

El fabricante desvela su nueva estrategia tras haber sido duramente golpeado por la pandemia de covid-19, al igual que todo el sector, y muy poco después del acuerdo comercial con la UE, clave para el sector automotriz.

El año pasado anunció el recorte de 1.100 empleos temporales en el Reino Unido y acudió a bancos chinos por un préstamo de 560 millones de libras, al no tener entonces derecho a préstamos de las autoridades públicas británicas.

Antes de la pandemia, en 2019 el grupo presentó un plan de reestructuración que preveía eliminar 5.000 empleos.

Jaguar Land Rover produjo casi 244.000 carros en en 2020 en tres fábricas en territorio británico, un 36,7 % menos que en 2019, de acuerdo a cifras de la Asociación sectorial SMMT.

Quedó justo por detrás del japonés Nissan, con más de 245.000 vehículos, ensamblados en una única fábrica inglesa en Sunderland (noreste).