Durante años tuve un par de audífonos con cable guardados en un cajón. Seguían funcionando perfectamente, pero casi siempre terminaba utilizando unos inalámbricos porque eran más cómodos para el día a día.
(Vea también: Barra de sonido o equipo de sonido: probé los dos y esta fue la diferencia que no imaginaba)
Hasta que decidí hacer algo tan sencillo como volver a usar los dos tipos durante varios días y prestar atención a algo que normalmente pasa desapercibido: qué cambia realmente entre unos audífonos con cable y unos audífonos Bluetooth.
La diferencia más evidente apareció desde el primer momento. Con los Bluetooth no había que conectar nada: simplemente saqué los audífonos, los vinculé con el celular y comenzaron a reproducir música.
Con los de cable ocurrió lo contrario. No hubo que revisar batería, abrir el menú de Bluetooth ni esperar a que aparecieran entre los dispositivos disponibles. Conecté el cable y listo.
Parece una diferencia pequeña, pero después de utilizar ambos durante varios días terminé comprobando que cada tecnología tiene ventajas distintas y que la elección depende mucho más del uso que se les vaya a dar que de que uno sea simplemente “mejor” que el otro.
Audífonos con cable vs. Bluetooth: la primera diferencia está en la conexión
Los audífonos con cable transmiten la señal de audio directamente desde el dispositivo mediante una conexión física. Dependiendo del equipo, pueden utilizar un conector de 3,5 mm, USB-C u otro tipo de conexión.
Los audífonos Bluetooth, en cambio, reciben el audio de manera inalámbrica después de establecer una conexión con el celular, computador, tableta, televisor u otro dispositivo compatible.
Eso cambia completamente la experiencia cotidiana. Con unos audífonos Bluetooth hay que tener en cuenta el proceso de emparejamiento y, sobre todo, la batería.
Con los de cable ese último problema desaparece. Fue probablemente la diferencia que más veces noté durante la prueba: los inalámbricos son más cómodos cuando estoy moviéndome, pero los cableados tienen una ventaja enorme cuando simplemente quiero escuchar algo y olvidarme de cargar otro dispositivo.
¿Los audífonos con cable suenan mejor que los Bluetooth?
Esta es probablemente una de las preguntas más buscadas cuando alguien está pensando en comprar audífonos. Y la respuesta no es tan sencilla como decir que el cable siempre gana.
En una conexión Bluetooth, el audio debe transmitirse inalámbricamente utilizando un códec. Dependiendo del dispositivo emisor, los audífonos y el códec compatible, pueden existir diferencias en la forma en que se transmite el sonido.
En una conexión cableada, la señal se transmite físicamente desde la fuente hasta los audífonos, aunque la calidad final también depende de elementos como los propios audífonos, el dispositivo utilizado y su conversión de audio.
Por eso, tener cable no garantiza automáticamente que unos audífonos sean mejores. Unos audífonos Bluetooth de buena calidad pueden sonar considerablemente mejor que unos audífonos cableados económicos.
La comparación correcta es entre modelos concretos y no únicamente entre las dos tecnologías.
La música fue donde más difícil resultó elegir un ganador
Al escuchar canciones conocidas varias veces con ambos tipos de audífonos, la diferencia no apareció como una especie de “uno suena bien y el otro mal”.
Lo que cambia es la experiencia y las características de cada modelo.
Los audífonos cableados pueden resultar especialmente atractivos para personas que buscan una reproducción de audio de alta fidelidad y quieren evitar determinadas limitaciones asociadas a la transmisión inalámbrica.
Además, existen audífonos cableados pensados específicamente para escuchar música con equipos especializados. Los Bluetooth, por su parte, pueden incorporar tecnologías adicionales que cambian por completo la experiencia.
Por ejemplo, muchos modelos incluyen cancelación activa de ruido (ANC), diferentes modos de sonido, ecualización desde una aplicación y otras funciones que no dependen exclusivamente de la transmisión del audio.
Así que, si la pregunta es “¿qué audífonos suenan mejor, los de cable o los Bluetooth?”, la respuesta depende de los modelos y de lo que cada persona valore.
El problema de la batería que no existe con los audífonos con cable
Después de varios días de prueba, esta terminó siendo una de las diferencias más claras. Los audífonos Bluetooth necesitan energía para funcionar. Eso significa que hay que cargarlos.
Los audífonos completamente inalámbricos, conocidos como TWS, normalmente se guardan en un estuche que también funciona como batería de carga. En otros modelos Bluetooth, la batería está integrada directamente en los audífonos o en la diadema.
Cuando tienen batería suficiente, son extremadamente prácticos. El problema aparece cuando no la tienen. Ese momento puede ser especialmente incómodo si se está saliendo de casa, viajando o comenzando una jornada de trabajo y se descubre que los audífonos necesitan cargarse.
Con los audífonos con cable, ese escenario simplemente no existe: mientras el dispositivo tenga una salida compatible y esté funcionando, no hay que preocuparse por el porcentaje de batería de los audífonos.
¿Qué pasa si el celular no tiene entrada para audífonos?
Aquí los audífonos con cable se encuentran con una de sus principales desventajas actuales. Muchos teléfonos modernos ya no incluyen un puerto de 3,5 mm. Eso no significa que los audífonos cableados hayan desaparecido.
Los modelos con USB-C permiten conectarlos directamente a dispositivos que tengan ese puerto, aunque hay que comprobar la compatibilidad del equipo y de los audífonos; también existen adaptadores.
Los audífonos Bluetooth tienen una ventaja evidente en ese escenario: no necesitan una conexión física para reproducir el sonido. Solo hay que comprobar que el teléfono sea compatible con Bluetooth y realizar el emparejamiento.
En llamadas, Bluetooth tiene una ventaja de comodidad
Para una llamada telefónica o una videollamada, los audífonos inalámbricos resultan particularmente cómodos. No tener un cable conectado al celular permite dejar el teléfono sobre el escritorio, caminar por una habitación o moverse mientras se conversa.
Además, muchos audífonos Bluetooth incorporan varios micrófonos y sistemas de procesamiento destinados a mejorar la captura de la voz y reducir determinados sonidos del entorno.
Pero nuevamente hay que hacer una distinción importante: Bluetooth no significa automáticamente mejor micrófono. Hay modelos inalámbricos cuyo micrófono funciona muy bien y otros en los que la voz puede sonar bastante peor que con unos buenos audífonos cableados.
Para jugar, apareció otra diferencia: la latencia
Esta fue una de las situaciones donde más sentido tuvo comparar las dos tecnologías. Cuando se juega, especialmente en títulos donde hay que reaccionar rápidamente a lo que ocurre en pantalla, puede ser importante que el sonido llegue con la menor demora posible.
Una conexión cableada no necesita hacer una transmisión Bluetooth entre el dispositivo y los audífonos, por lo que tradicionalmente ha sido una opción atractiva para quienes buscan minimizar la latencia.
Eso no significa que todos los audífonos Bluetooth tengan una demora perceptible. Existen modelos y tecnologías inalámbricas diseñadas específicamente para ‘gaming’ que reducen considerablemente la latencia.
Por eso, si el objetivo principal es jugar, hay que revisar las características concretas del modelo y no quedarse únicamente con la palabra “Bluetooth”.
¿Los audífonos Bluetooth gastan más batería del celular?
Sí pueden aumentar el consumo de batería del dispositivo, pero esto no significa que utilizar Bluetooth vaya a descargar rápidamente el teléfono. El impacto depende de factores como el dispositivo, la versión de Bluetooth, la distancia y el tipo de uso.
En el día a día, para la mayoría de usuarios, el consumo adicional asociado al Bluetooth no suele ser la principal preocupación frente a otras funciones del teléfono. Además, una ventaja de los audífonos Bluetooth es precisamente que no requieren mantener conectado físicamente el celular.
¿Cuál dura más: un audífono con cable o uno Bluetooth?
Esta comparación tiene un detalle importante. Un audífono con cable no tiene una batería integrada que pierda capacidad con el paso del tiempo. Eso puede favorecer su vida útil si el cable y los componentes físicos se mantienen en buen estado.
En los Bluetooth, la batería es un componente que se degrada con los ciclos de carga y el paso del tiempo. Eso no significa que unos audífonos inalámbricos vayan a dejar de funcionar rápidamente, pero sí introduce un elemento que no existe de la misma manera en unos audífonos completamente pasivos.
Además, en los modelos TWS hay otra consideración: si falla o se degrada la batería de uno de los auriculares o del estuche, repararlo puede ser más complicado que reemplazar un cable.
Entonces, ¿qué es mejor: audífonos con cable o Bluetooth?
Después de utilizar ambos tipos en situaciones diferentes, la conclusión más útil no es escoger una tecnología como ganadora, sino entender qué problema quiere resolver cada una.
Los audífonos con cable pueden tener sentido si:
- La prioridad es una conexión física sencilla.
- No se quiere depender de una batería.
- Se busca minimizar la latencia.
- Se dispone de un puerto compatible.
- Se quiere conectar los audífonos a equipos que no tengan Bluetooth.
- Se busca una opción sencilla para escuchar música.
- Se valora la posibilidad de utilizarlos durante largos periodos sin pensar en la carga.
Los audífonos Bluetooth pueden ser una opción práctica si:
- Se quiere eliminar los cables.
- Se necesita libertad de movimiento.
- Se utilizan para hacer ejercicio o caminar.
- Se hacen muchas llamadas o videollamadas.
- Se quiere utilizar cancelación activa de ruido.
- El celular no tiene entrada de 3,5 mm.
- Se buscan funciones adicionales mediante una aplicación.
- Se quiere conectar rápidamente los audífonos con diferentes dispositivos compatibles.
Una última cosa que aprendí al compararlos
La discusión sobre audífonos con cable vs. Bluetooth suele reducirse a una pregunta: “¿cuál tiene mejor sonido?”.
Después de utilizarlos en diferentes situaciones, esa terminó pareciéndome una pregunta demasiado pequeña. Los audífonos son una herramienta que utilizamos durante horas y la experiencia no depende únicamente del sonido.
Importa cuánto pesan, cómo se ajustan, si se caen, si tienen micrófono, cuánto dura la batería, cuánto tardan en cargarse, si tienen cancelación de ruido, cómo se conectan y qué dispositivos pueden utilizarse con ellos.
Unos buenos audífonos cableados pueden seguir siendo una excelente alternativa para determinadas personas, especialmente si priorizan una conexión física, baja latencia o no quieren depender de una batería.
Con esas respuestas, la elección entre unos audífonos cableados y unos inalámbricos resulta mucho más sencilla.
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