Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 15, 2026 - 6:17 am
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La papa, originaria de los Andes, se ha posicionado como uno de los ingredientes esenciales en la gastronomía mundial. Su historia, marcada por su viaje desde Sudamérica hasta Europa y otros continentes durante la época de la colonización, evidencia su capacidad para adaptarse a distintos climas y su versatilidad en la cocina global. Según relatos publicados por El Espectador, se considera un alimento base que ha influido en la identidad culinaria de muchos países y continúa presente en recetas tan tradicionales como el puré de papa.

El puré de papa, conocido por su sencillez y sabor reconfortante, es un acompañamiento clásico de innumerables almuerzos y cenas. Sin embargo, como enfatizan expertos y entusiastas culinarios, desarrollar un puré perfecto requiere atención a detalles simples que pueden marcar la diferencia en su resultado final. Uno de los retos más frecuentes es lograr el equilibrio adecuado de sal. Según recomendaciones recogidas por El Espectador, conviene añadir la sal de manera gradual y gustar la preparación entre cada adición para asegurar que el sabor no sea demasiado intenso.

Cuando el error ya está hecho y la sal resulta excesiva en el puré, existen alternativas para salvar la preparación sin necesidad de desechar los ingredientes. Una de las estrategias más utilizadas es incorporar más papa cocida, previamente triturada con leche o mantequilla, al puré ya preparado. Esta técnica ayuda a diluir el gusto fuerte a sal y contribuye a obtener una mezcla más suave y agradable al paladar.

Igualmente, es posible aminorar el efecto de la sal integrando ingredientes grasos como leche, mantequilla o crema. Según lo mencionado por El Espectador, algunas personas incluso prefieren usar crema agria o yogurt natural en su puré de papa. Estos productos no solo aportan cremosidad sino que permiten balancear y suavizar el sabor salado.

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La papa no se limita a la tradicional receta del puré. De acuerdo con la información de El Espectador, existen numerosas alternativas que demuestran su ductilidad en la cocina. Entre las opciones recomendadas se encuentran los chitos de pollo con papa y queso, ideales como entrada o pasabocas, así como la clásica tortilla de papas, que admite variantes con ingredientes adicionales como plátano o chorizo. Además, propuestas más sencillas como las papas al romero, que combinan ingredientes elementales como mantequilla, sal, romero fresco y paprika, destacan la facilidad de integrar este tubérculo en recetas creativas.

La versatilidad de la papa invita a explorar nuevas preparaciones y compartir propuestas originales, tal como lo incentiva El Espectador mediante el contacto abierto a personas interesadas en la creación de platos innovadores con este ingrediente clásico.

¿Cuál es el origen de la receta tradicional del puré de papa?

La pregunta sobre el origen de la receta tradicional del puré de papa cobra relevancia dada la universalidad de este plato y las múltiples variaciones que existen alrededor del mundo. Entender su historia permite apreciar la evolución cultural que ha tenido un alimento tan fundamental en la dieta global.

El puré de papa se popularizó tras la expansión de la papa desde los Andes a Europa y posteriormente al resto de los continentes, adaptándose a ingredientes locales y costumbres culinarias de cada región. El modo de preparación, las variantes y las acompañantes han cambiado según la historia y el contexto de cada país, lo que confirma la profunda influencia de la papa en la gastronomía internacional.


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