El tribunal dijo, de acuerdo con Semana, que “no se puede desconocer la órbita personal de los derechos a la intimidad y al libre desarrollo de la personalidad de los consumidores que con su actuar no lleguen a afectar a terceros o a otros bienes jurídicos indisponibles”, y le quitó autorización a la Policía para que decomisen drogas, a menos que comprueben que se iba a distribuir o vender. 

La decisión va en contravía del decreto emitido en el 2018 por el presidente Iván Duque, que ordenaba a las autoridades incautar droga a adictos que no tuvieran una autorización médica que soporte que la dosis que lleva es para su consumo personal, e incluso a los que sí tuvieran los registros médicos.

La norma causó tal controversia en el país que fue demandada por varios ciudadanos, entre ellos, la congresista Katherine Miranda, que argumentaba que el decreto “retrocede 25 años en materia de derechos, vulnera a los consumidores pero tampoco trata esto como un problema de salud pública, sino como un tema de orden público”.

Pero antes de la decisión del Consejo de Estado, la Corte Constitucional tomó una decisión que, si bien no era contra el decreto de Duque, sí lo afectaba directamente.

El alto tribunal tumbó artículos del Código de Policía que prohibían el consumo de alcohol y drogas en la calle, con lo cual, obviamente, no estuvo de acuerdo el presidente que defendió la vigencia de su norma.

Ahora, con el fallo del Consejo de Estado, concluye Semana, la Policía solo podrá requerir a ciudadanos que porten drogas y sean sospechosos de comercializarlas.