A través de una carta, publicada por Cepeda, los senadores le dijeron al mandatario Iván Duque que tenían información de que la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), por orden del propio directo de Inteligencia, almirante Rodolfo Amaya Kerquelen, estaría adelantado “seguimientos y acciones contra los suscritos ‘objetivos políticos’”, con el fin de desacreditarlos.

“Dichas operaciones comprenderían labores de inteligencia que no cuentan con autorización ni órdenes judiciales y por lo tanto son ilegales, con el propósito, nos advierten, de urdir investigaciones penales sobre bases falsas”, se lee en la carta.

De igual manera, los congresistas manifiestan su preocupación por “ciertos hechos que conexos podrían significar una estrategia de persecución sistemática a las voces opositoras, críticas al Gobierno o al líder del partido de Gobierno”.

En la misiva, los congresistas aseguran que ya avisaron a la Fiscalía General de la Nación de estos hechos, que de ser verdad, “constituirían no solo una abierta violación de nuestros derechos individuales, sino además una agresión al libre ejercicio de la política en Colombia”.

Asimismo, le recuerdan a Duque que los tres son copresidentes de la Comisión de Paz del Senado, y que su labor se ha enfocado “en la defensa e implementación del Acuerdo de Paz […] así como en la necesidad de superar por la vía del diálogo todas las formas de conflicto armado y de violencia en la sociedad colombiana”.

Los parlamentarios le piden al presidente verificar esta información y tomar medidas contra los responsables, en caso de ser necesario. Además, le solicitan “garantías para ejercer” la labor “en defensa de la paz y de los derechos humanos”.