Todo ocurrió el pasado 2 de julio luego de que los seis policías, un suboficial y cinco patrulleros, salieran de audiencias preliminares y “fueran sorprendidos cuando trataban de ingresar celulares a la sala de paso de la sede Caribe de la Fiscalía de Medellín”, explicó el organismo acusador en un comunicado.

Los aparatos fueron decomisados y “el juez de garantías legalizó la incautación”, hecho que terminó complicando la situación judicial de estos uniformados, que fueron detenidos, según la Fiscalía, por presuntamente haber secuestrado a dos expendedores de drogas para extorsionarlos.

Los casos se remontan entre el 30 junio de 2017 y el 15 de febrero del 2018, cuando según el ente investigador “los uniformados habrían capturado en flagrancia a dos reconocidos coordinadores de plazas de vicio del centro de Medellín, en posesión de considerables dosis de narcóticos”.

La Fiscalía dice que según el relato de testigos y de los mismos “delincuentes”, los uniformados los llevaban hasta puestos de Policía “donde les exigían sumas que oscilaban entre los 3 y 5 millones de pesos” para no judicializarlos y dejarlos libres.

“En algunos casos, se habrían quedado con parte de la droga incautada”, agrega ese organismo.

La Fiscalía identificó a los procesados como el intendente Ferley Antonio Grajales Quiroz, y los patrulleros Sammy José Taboada Torres, Cristian Fernando Vergara, Jhon Fredy Peñaranda Mendoza, alias ‘el Ladrón’; Adinson Robledo Torres y Francisco Antonio Castañeda Mejía.

A todos les imputaron los delitos de “secuestro extorsivo agravado, falsedad ideológica en documento público y peculado por uso”, y un juez los envió a prisión. No obstante, el organismo acusador dice que la defensa de los, policías apeló esta decisión.