Los abogados del Laboratorio Pronabell S.A.S apelaron al derecho de petición para conseguir datos de la indagación de la Universidad Industrial de Santander y la científica Elena Stashenko, que descubrieron que Dololed tenía diclofenaco, un compuesto químico que no aparece en los ingredientes.

Para eso, interpusieron dos tutelas que fueron declaradas improcedentes por jueces de Bucaramanga, argumentando que “debe protegerse el derecho a la libertad de investigación de la UIS”, según la emisora.

Pronabell, que era representado por la firma del abogado Abelardo de la Espriella, alegaba, según Blu Radio, que se le hizo un “perjuicio grave” y su “buen nombre” se vio afectado.

Lo cierto que es las pruebas que le Invima hizo cuando se destapó la situación también arrojaron que Dololed estaba compuesto en un 10 % por diclofenaco.

En ese sentido, el instituto prohibió a los establecimientos distribuir el medicamento, o pueden ser objeto de sanciones y medidas sanitarias.