Los vehículos particulares con placas que terminen en número par (0, 2, 4, 6 y 8) no podrán transitar por Bogotá este martes (ni ningún día par), a menos que cumplan con las siguientes condiciones:

  • Llevar al menos 3 pasajeros durante todo el trayecto.
  • Conducir vehículos híbridos
  • Haber accedido de manera voluntaria al Pico y Placa Solidario (pagar para transitar sin restricciones).

De lo contrario, los vehículos que tengan pico y placa deben estar guardados desde las 6:00 de la mañana, hasta las 8:30 de la mañana; y desde las 3:00 de la tarde, hasta las 7:30 de la noche, anunció la alcaldesa Claudia López, en rueda de prensa

Los carros con placa terminada en número impar (1, 3, 5, 7 y 9) podrán salir este martes (y todos los días pares), cabe aclarar.

El nuevo pico y placa de Bogotá seguirá siendo de lunes a viernes, pese a que en un principio la Alcaldía dijo que la medida también incluirá los sábados, “considerando los turnos para las actividades económicas contemplados en el Decreto Distrital 193 de 2020, y los altos niveles de congestión que se presentaban durante este día antes de la pandemia”.

Pero, este lunes, López dijo que los ciudadanos están dispuestos a “aguantarse” un poco más de tráfico, para que los sábados no haya pico y placa.

No obstante, burgomaestre de la ciudad indicó que, para cuidar el medio ambiente, la restricción para vehículos podría ser aplicada para los sábados. Dependerá de los indicadores ambientales.

Bogotá, de lleno en la nueva realidad

La ciudad no solo volverá a tener pico y placa, sino que además dejaría de tener medidas restrictivas como el pico y cédula, que se impuso para evitar aglomeraciones y prevenir el contagio del coronavirus.

Asimismo, se permitiría que los restaurantes abran todos los días, y que los templos  puedan hacer sus celebraciones religiosas de manera presencial, desde el primer fin de semana de octubre.

Con esas decisiones, Bogotá se acerca a ser la ciudad que era antes de que la pandemia llegara y afectara el trabajo y la cotidianidad de los colombianos en general.

No obstante, eso no quiere decir que la COVID-19 se haya ido completamente; lo que sucede es que la ocupación de camas UCI de la capital disminuyó, y ese indicador le permite a la alcaldesa Claudia López autorizar más reaperturas.