El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
La controversia en torno al proceso de expedición de pasaportes en Colombia ha generado preocupación especialmente por el fallo que afecta directamente el contrato de la Imprenta Nacional, entidad que tradicionalmente ha realizado esta labor. De acuerdo con declaraciones recogidas por El Espectador, la situación es contradictoria: por un lado, se ordena que la Imprenta Nacional continúe con la producción de pasaportes; por otro, se suspende el contrato interadministrativo 005 de 2026, firmado entre la Imprenta Nacional y el Fondo Rotatorio de la Cancillería, que es precisamente el acuerdo que autoriza y habilita el pago por estos servicios. Así, se presenta una paradoja administrativa: la entidad debe seguir trabajando, pero legalmente no tendría cómo facturar ni recibir compensación por su labor, lo que deja en vilo la continuidad del proceso y la certeza jurídica para los operadores.
El debate gira también en torno a la posibilidad de que Thomas Greg & Sons, compañía con experiencia en el tema, pueda asumir nuevamente la personalización y elaboración de pasaportes. Sin embargo, de acuerdo con los testimonios recogidos en el mismo medio, esto resulta inviable a corto plazo. El proceso de preparación y adaptación para la personalización de documentos de seguridad es complejo y extenso, con una duración que puede oscilar entre nueve meses y un año. Se subraya que ni siquiera Thomas Greg & Sons, quien tuvo el contrato por aproximadamente dos décadas, podría tomar la responsabilidad de inmediato debido a estos requisitos técnicos y operativos, lo que deja en claro la trascendencia del reto institucional.
En el trasfondo de esta coyuntura también pesa el cambio de gobierno, factor que derivó en la renuncia de directivos clave, como ocurrió el 25 de agosto, cuando se aceptó una dimisión que dejó vacante la cabeza de la Imprenta Nacional y facilitó la llegada del ministro Lara. Sin embargo, no se concretó un empalme formal, lo cual ha ocasionado retrasos en la firma de documentos y contratos necesarios para el funcionamiento de la entidad. Uno de los pendientes más apremiantes es la presentación de la declaración de renta, cuyo plazo vence el 11 de septiembre, y que actualmente solo podría ser gestionada con la firma registrada del renunciante. Esta falta de transición adecuada amenaza con sanciones y afecta el funcionamiento rutinario de la Imprenta, aumentando la incertidumbre institucional.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Qué consecuencias tiene la suspensión del contrato para la expedición de pasaportes en Colombia?
La suspensión del contrato interadministrativo entre la Imprenta Nacional y el Fondo Rotatorio de la Cancillería ha generado un limbo jurídico y operativo. Aunque se pide a la Imprenta continuar produciendo los pasaportes, al no contar con el respaldo contractual adecuado no tiene forma legal de cobrar ni garantizar la prestación eficiente del servicio, lo que pone en riesgo la regularidad del proceso y la expedición oportuna de los documentos.
¿Por qué no es viable que Thomas Greg & Sons asuma la expedición de pasaportes inmediatamente?
Según declaraciones recopiladas por El Espectador, la elaboración y personalización de documentos de alta seguridad, como los pasaportes, requiere procesos internos que pueden tardar entre nueve meses y un año para ser implementados nuevamente por un operador diferente. Esta complejidad técnica hace que un cambio inmediato no sea posible, incluso tratándose de una empresa con experiencia previa.
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