El uniformado era el comandante de vigilancia del penal para el primero de octubre, cuando la excongresista se le voló al Inpec y, según la Fiscalía, abusó de sus funciones para favorecer ese hecho.

Álvarez incluso fue enviado a prisión pero recuperó su libertad semanas después; además, no ha sido condenado y por eso tiene el derecho de seguir trabajando en la entidad, que podría ser demandada si lo aparta de su personal, indicó Blu Radio.

Por eso, el nuevo director del Inpec, general Norberto Mujica, decidió trasladarlo al Valle del Cauca y asignarle una oficina administrativa que “coordina las necesidades de las cárceles de esa región que abarca los departamentos Cauca, Nariño, y Putumayo”, puntualizó la emisora.

Entre tanto, justamente por la fuga, el Inpec alista los documentos en los que debe explicar por qué modificó el esquema de seguridad de Merlano y más requerimientos por orden de un juez.

En las últimas horas, el instituto había recibido un llamado de atención por no entregar esa información que, alegó, era reservada e íntima porque incluía la historia clínica de la prófuga exsenadora, informó Caracol Radio.