Moreno aseguró, de acuerdo con El Tiempo, que es una decisión autónoma, pero no significa que este asumiendo alguna responsabilidad porque el producto, que decía ser 100 % natural (hecho a base de caléndula), tuviera diclofenaco entre sus ingredientes.

Incluso, el dueño del laboratorio se quejó por “los ataques que ha sufrido”, señaló el diario, luego de que investigadores de la Universidad Industrial de Santander (UIS) encontraran en diferentes lotes el componente no natural.

Al respecto, Moreno manifestó, citado por el periódico, que cree que los lotes contaminados fueron unos que le robaron en 2017, y reiteró que el Dololed que contiene diclofenaco corresponde a un medicamento falsificado, no fabricado en su laboratorio.

La decisión del fabricante se da luego de que el Invima comprobara, en una de sus pruebas, que la muestra tomada del fármaco contenía diclofenaco, no incluido en los ingredientes, y que en altas dosis puede ser perjudicial.

Por eso mismo, la Procuraduría había solicitado prohibir la fabricación y venta de Dololed por ir en contravía de las condiciones y características aprobadas en el registro sanitario, asignado en el 2012.

No obstante, por ahora, el Invima solo advirtió a los establecimientos médicos no vender ese fármaco, mientras adelanta investigaciones contra el laboratorio, que ya contrató a Abelardo de la Espriella para la defensa.

De comprobarse que el fabricante tiene alguna responsabilidad en la alteración de los ingredientes de Dololed, podría ser duramente sancionado, indicó el director del Invima en una entrevista pasada con Caracol Radio.