El niño se llama Samir, y su madre contó en CM& Noticias que sufrió quemaduras de tercer grado en varias partes del cuerpo, por lo que estuvo 52 días hospitalizado.

El día de los hechos, dijo, vecinos del barrio lo auxiliaron pues el niño quedó inconsciente en el piso, y muchos lo dieron por muerto debido a la descarga eléctrica que recibió del cable de alta tensión.

“El niño iba a comprar hielo cuando detrás de él cae la guaya, intenta devolverse porque esta no lo dejaba pasar. La guaya lo arrinconó frente a una casa y se le pegó en un brazo”, indicó la madre, Olinda Albino, en el noticiero.

El menor fue dado de alta y desde el miércoles está en su vivienda, en donde le adecuaron dos ventiladores para refrescarlo. Esto, porque según la madre, el menor se queja de que “siente electricidad, fogaje, en su cuerpo’’.

El informativo denunció que “Electricaribe no le da respuesta a la familia”, que por ser de bajos recursos pide ayuda para atender al niño.

Este caso se conoce tres días después de la tragedia ocasionada por un cable de la misma empresa que se reventó e impactó a una mujer, de 27 años, que caminaba junto con su esposo e hija de 3 años de edad, por el barrio Carlos Meisel.

La mujer, identificada como Johana Montañez De la Cruz, falleció en el sitio, y su mamá comentó en El Heraldo que la empresa no la ha contactado todavía,

“Nadie de la empresa Electricaribe ni de Policía Judicial me han contactado para hacerle seguimiento al caso. Mi hija no era un objeto ni un animal. Fue una vida humana la que se perdió por culpa de la negligencia de Electricaribe”, señaló, al medio local, Sulia Sandoval.

Por tragedias como estas, y por la muerte del médico José Miguel Dau que estaba conectado a un respirador y le cortaron la luz, la Superintendencia de Servicios Públicos anunció que “evalúa actuación de Electricaribe en casos de dos fallecimientos”.