Así lo alertó el Invima este jueves, que asegura que hay poco abastecimiento de medicamentos para pacientes con síntomas y complicaciones asociadas a la pandemia del coronavirus.

Según esa entidad, ya se consolidaron mecanismos disponibles para tomar medidas oportunas y evitar el desabastecimiento. Para esto, se priorizarán solicitudes de trámites regulatorios y de liberación de lotes, autorización de importación única e inclusión de medicamentos en el listado de vitales no disponibles para promover la fabricación o importación de estos.

Los 16 medicamentos son los siguientes:

  1. Fentanilo solución inyectable
  2. Bromuro de rocuronio solución inyectable
  3. Midazolam solución inyectable
  4. Bromuro de vecuronio solución inyectable
  5. Remifentanilo solución inyectable
  6. Atracurio besilato solución inyectable
  7. Atropina sulfato solución inyectable
  8. Diazepam solución inyectable
  9. Dopamina clorhidrato solución inyectable
  10. Etomidato solución inyectable
  11. Haloperidol solución inyectable
  12. Ketamina solución inyectable
  13. Succinilcolina cloruro solución inyectable
  14. Tiopental sódico solución inyectable
  15. Vasopresina inyectable
  16. Gases medicinales

Según informó el Invima en su sitio web, estos medicamentos fueron declarados como vitales no disponibles. En total son 56, pero los 16 listados tienen riesgo de desabastecimiento.

“La disponibilidad de estos medicamentos en el país durante la emergencia sanitaria puede verse afectada debido a factores como: restricciones de exportación desde países de origen, dificultades en la consecución de materia prima, transporte y de producto terminado; así como por limitantes contractuales entre IPS y proveedores de medicamentos, entre otros”, alertó ese mismo Instituto.

Medidas para desabastecimiento de medicamentos de COVID-19 en Colombia

Invima también explicó que este hallazgo se dio por cuenta del aumento en la demanda de medicamentos para pacientes con coronavirus y el incremento en ocupación de unidades de cuidados intensivos en el país. Esto, afirma, llevó a identificar 105 principios activos de medicamentos de primera y segunda línea que pueden ser usados en este tipo de pacientes.

Así mismo, explicó que, ante un escenario desabastecimiento, se tomaron las siguientes acciones para anticiparse y mitigar el riesgo:

  1. Declaratoria de vitales no disponibles de productos antibacteriales y de higiene con propiedades desinfectantes, recomendados entre las acciones para la prevención del COVID-19.
  2. Declaratoria como vitales no disponibles de 56 medicamentos identificados como necesarios para pacientes en estado crítico, correspondientes a los grupos terapéuticos: agentes dopaminérgicos, adrenérgicos, anestésicos generales, anestésicos hipnóticos, anticolinérgicos, bloqueantes neuromusculares, gases medicinales, neurolépticos, sedantes y vasopresores.
  3. Priorización de las solicitudes de trámites regulatorios y de liberación de lotes, autorización de importación única e inclusión de medicamentos en el listado de vitales no disponibles, para promover la fabricación o importación de estos.
  4. Definición del mecanismo para identificar la línea base de disponibilidad de medicamentos para atención de pacientes, en trabajo conjunto con el Ministerio de Salud y Protección Social y delegados de los gremios Andi, Afidro, Asinfar, Acif y ARI.
  5. Revisión con las asociaciones científicas Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación, (SCARE), Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo (AMCI), Asociación Colombiana de Químicos Farmacéuticos Hospitalarios, (ACQFH), en conjunto con el Ministerio de Salud y Protección Social y el Fondo Nacional de Estupefacientes, de los medicamentos de mayor uso en la atención en cuidado crítico, iniciando un monitoreo de su disponibilidad en el país.
  6. Gestión y emisión constante de alertas en los casos de desabastecimiento de medicamentos, mediante un trabajo continuo en el seguimiento de disponibilidad.
  7. Obtención de información de los diferentes titulares, importadores y actores en la cadena de producción de medicamentos sobre las unidades disponibles en sus inventarios e identificación de la existencia, realizando despliegue de datos de contacto.
  8. Seguimiento a la disponibilidad de anestésicos generales, bloqueantes neuromusculares y sedantes teniendo en cuenta los consumos promedios mensuales, por principio activo, requeridos en las unidades de cuidado intensivo (UCI), estimando la proyección de unidades adicionales, dado el incremento en la demanda.
  9. Vigilancia sobre la demanda de los gases medicinales por aumento de ocupación de camas en UCI, identificando los factores que afectan la disponibilidad de este tipo de medicamentos, así como la implementación del procedimiento para la autorización temporal de fabricación de gases medicinales en sitio y la autorización de elaboración de nutriciones parenterales y adecuación de ajuste de concentraciones de dosis de medicamentos estériles y no estériles durante la emergencia sanitaria, en los establecimientos certificados en buenas prácticas de elaboración-BPE.
  10. Trabajo mancomunado con agencias sanitarias de otros países, para priorizar las acciones que favorezcan la oportuna importación de materia prima o producto terminado de los medicamentos que se requieren para tratamiento de pacientes en UCI por COVID-19.