La magistrada Cristina Eugenia Lombana Velásquez había apelado a ese recurso excepcional porque consideraba que sus compañeros le habían violado sus derechos al apartarla del conocimiento de dos procesos contra el expresidente y senador del Centro Democrático Álvaro Uribe.

La razón que esgrimieron ellos fue que Lombana Velásquez estaba impedida en esos casos en particular por ser una militar en ejercicio.

De hecho, a Lombana Velásquez el mote de ‘la Calladita’ se lo puso el periodista Daniel Coronell en una de sus columnas en Semana, por no haber dicho, en la hoja de vida oficial que presentó para su elección en la Corte Suprema de Justicia, que había trabajado hace años con Jaime Granados, abogado de Uribe.

Para zanjar el debate entre Lombana Velásquez y sus compañeros, la Sección Segunda del Consejo de Estado les dio la razón al resto de los integrantes de la Sala de Instrucción, informa Noticias Uno. Esa Sección “consideró que la decisión no viola los derechos de la magistrada porque efectivamente ella es militar en ejercicio, lo cual, para el caso en particular, le genera un impedimento”, dice ese medio.

La decisión de la Sección Segunda del Consejo de Estado no tuvo en cuenta la afirmación de Lombana Velásquez según la cual ella no tenía interés directo en los procesos por presunta manipulación de testigos contra Uribe, sino que su reclamo obedecía a los argumentos que se usaron para tomar esa decisión, que podrían ser usados para recusarla en otros procesos, informó Caracol Radio.

“La magistrada fue recusada por la defensa de Iván cepeda y la petición fue aceptada por sus compañeros de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema, validando la premisa de que se podría cuestionar su imparcialidad por pertenecer al mismo tiempo a dos ramas del poder público: la Judicial y la Ejecutiva por ser militar activa”, agregó la emisora.