La presencia de mexicanos miembros del cartel de Sinaloa en Caquetá, uno de los más afectados por el conflicto armado, la dio a conocer el Defensor del Pueblo en una audiencia pública llevada a cabo en el Aeropuerto Benito Salas, de Neiva.

“Me preocupa la extorsión, los retenes ilegales y el reclutamiento de menores en el Caquetá. Así como el negocio del narcotráfico, el crecimiento de las disidencias y la presencia del cartel de Sinaloa en el departamento”, dijo Negret.

En el evento, organizado por la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la República, el representante del Partido Liberal Harry González consideró “grave” la denuncia.

“El Defensor del Pueblo ha hecho una grave denuncia de presencia de actores del narcotráfico mexicanos. El cartel de Sinaloa está haciendo presencia en el departamento del Caquetá. Yo creo que esto genera una alerta urgente a la Fiscalía y a la fuerza pública”, dijo González.

Tras la audiencia se definió que las denuncias serán puestas en conocimiento de las autoridades pertinentes con el objetivo de que tomen las acciones necesarias para neutralizar la acción de este grupo criminal.

El año pasado el entonces fiscal general Néstor Humberto Martínez aseguró que el grupo de disidentes de las Farc que lideraba Wálter Patricio Arizala, alias ‘Guacho’, abatido por las autoridades, era el “brazo armado” del cartel de Sinaloa.

La mayor presencia de los narcotraficantes mexicanos en el sur colombiano tiene lugar en el municipio de Tumaco, en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador.

Lo anterior se basa en el hecho de que Tumaco es, según el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), la localidad con más hectáreas dedicadas a cultivos de coca en Colombia, considerado el primer productor mundial de cocaína.

Además, esa localidad cuenta con el segundo mayor puerto sobre el Pacífico colombiano, después del de Buenaventura.