De acuerdo con El Espectador, el abogado John Cadena argumentaba que no había “un propósito, una motivación y un móvil” que pudieran configurar el feminicidio.

(Información actualizada: Paul Naranjo fue enviado a prisión, como sospechoso del feminicidio de Ana María Castro)

No obstante, pese a la aparente seguridad que tenía en sus motivos, en la negociación con la Fiscalía la defensa del acusado había ofrecido una indemnización de 100 millones de pesos para tratar de evitar la acusación por feminicidio.

Al final de cuentas, la Fiscalía no cedió y sí se lo imputó, mostrándose segura de que sí podría comprobarlo por la hipótesis en la que se basó, prosigue El Espectador.

El ente acusador sostiene que Castro fue agredida en el interior de un vehículo que había abordado con Naranjo, Mateo Reyes y Julián Ortegón, el otro sospechoso de haber participado en el presunto asesinato, quien ya se encuentra en la cárcel.

Para la Fiscalía, un beso de la joven con Reyes habría puesto a celoso a Naranjo, que la agredió y terminó arrojándola del vehículo en movimiento. Con base en eso, sostuvo que “se trató de un feminicidio porque hubo violencia basada en estereotipos de género y que los dos imputados se habrían aprovechado del estado de indefensión de la víctima, quien estaba en un alto estado de alicoramiento”, tal como lo recoge el mismo diario.

El Tiempo agrega que se solicitó que Naranjo fuera enviado a la cárcel considerando antecedentes como que huyó de la escena del incidente y se quedó con el celular de Castro. Además, se cree que podría obstruir el proceso con base en que faltó a una diligencia a la que se le había citado y además dio declaraciones a medios supuestamente intentando tergiversar los hechos.

La audiencia fue suspendida después de que rechazara los cargos y continuará este miércoles.