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Las intensas precipitaciones que atraviesa el departamento de Antioquia han provocado sucesivas emergencias, especialmente en la subregión del Urabá. Según información del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia (Dagran), los eventos climáticos extremos que afectan la zona tienen su origen en un frente climático proveniente del Océano Pacífico, responsable de intensificar las lluvias persistentes en la región. Esta situación ha hecho que distintos municipios enfrenten escenarios adversos, desde inundaciones hasta movimientos en masa que comprometen tanto a la población como a la infraestructura vial.
De acuerdo con los análisis técnicos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y los sistemas locales de monitoreo, las precipitaciones se han focalizado en el Occidente antioqueño y, especialmente, en Urabá. Municipios como Turbo, Necoclí, Carepa y San Juan de Urabá han reportado serios problemas derivados del aumento de caudales en ríos y quebradas, siendo Turbo uno de los lugares más afectados. El incremento súbito en los niveles de agua ha generado desbordamientos e inundaciones, lo cual ha obligado a intervenir con ayuda humanitaria a las familias damnificadas.
Las autoridades han confirmado que la cifra de personas afectadas por estos eventos asciende a 2.322. En las últimas horas, se han registrado al menos 100 nuevos casos, concentrados principalmente en municipios del Urabá y, en menor medida, en San Francisco y Uramita. Ante este panorama, el Dagran ha distribuido ayudas de emergencia, priorizando las zonas donde las consecuencias han sido más graves, y trabajando de manera conjunta con la Secretaría de Infraestructura de Antioquia y otras entidades.
El impacto de las lluvias va más allá de la afectación humana; varios deslizamientos y movimientos en masa han puesto en riesgo viviendas y vías, particularmente en los municipios de San Francisco y Uramita. En uno de los incidentes más urgentes, un deslizamiento amenazó directamente varias casas en San Francisco, provocando una pronta actuación por parte de los organismos de emergencia para proteger a los habitantes y mitigar mayores daños.
Las autoridades también han tenido que tomar medidas preventivas en otras áreas, como en la cuenca del río Cauca. Los sensores de monitoreo activaron alertas amarillas y naranjas, lo que llevó al Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Venecia a suspender un tradicional evento de lancheros y pescadores, ante el posible riesgo de inundaciones severas o avenida torrencial. Estas medidas buscan preservar la vida y evitar tragedias mayores.
La movilidad en el departamento ha experimentado serias dificultades. El cierre total de la vía Apartadó–Dabeiba, producto del desbordamiento del río en el sector del puente Godó, fue necesario para garantizar la seguridad de los viajeros, muchos de ellos retornando tras el puente festivo de reyes. La reapertura se realizó de manera parcial, implementando un paso controlado a un carril, con monitoreo constante del clima y la infraestructura. Otras rutas, como la variante de Fuemia y el acceso a Dabeiba, también presentan restricciones a causa de socavaciones e inestabilidad del terreno, dependiendo de la evolución meteorológica.
Según los pronósticos oficiales, las lluvias intensas se mantendrán por al menos ocho días más, con variaciones en su intensidad. Aunque existe la expectativa de un cambio gradual a partir de la segunda quincena de enero y parte de febrero, el director encargado del Dagran, Carlos Mario Zuluaga, ha señalado que “esta temporada de lluvias todavía continúa”. Las autoridades insisten en la necesidad de mantener la prevención y seguir las recomendaciones, ya que el riesgo persiste mientras el fenómeno climático se prolongue.
¿Qué significa “avenida torrencial” y por qué es peligrosa para las comunidades?
Una avenida torrencial hace referencia a un incremento súbito y violento en el caudal de ríos o quebradas, provocado por lluvias intensas o acumuladas en un corto período. Este tipo de evento puede resultar especialmente peligroso para las comunidades, ya que puede arrastrar rocas, sedimentos y otros materiales que ponen en peligro tanto la vida de las personas como sus bienes, además de destruir infraestructuras y dificultar las labores de rescate.
En el contexto de la situación en Antioquia, la declaratoria de alertas por avenida torrencial obliga a tomar medidas preventivas, como la suspensión de eventos y cierres de vías, buscando minimizar los daños y proteger a la población. Esta prevención es crucial en regiones donde el riesgo hidrometeorológico se incrementa por la topografía y la vulnerabilidad de las infraestructuras.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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