En una rueda de prensa, el hoy congresista quiso reforzar la hipótesis de que el Secretariado de las desaparecidas Farc fue el autor del magnicidio.

Explicó que en los años 90 la decisión fue mantener en secreto la autoría de ese crimen y dejar que la investigación siguiera su curso porque estaban responsabilizando a militares.

En uno de los mensajes supuestamente enviado el 4 de diciembre de 1995 por el máximo jefe de las Farc, Pedro Antonio Marín, a los miembros del Secretariado dice:

“Lo del señor Gómez debemos mantenerlo en secreto, para ver cómo vamos ayudando a profundizar las contradicciones, mientras bajamos otros”.

Horas después, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) pidió a la Fiscalía una copia de los archivos de dispositivos electrónicos incautados a las Farc, en los que habría información para esclarecer el asesinato del político colombiano Álvaro Gómez Hurtado, ocurrido en 1995 y que la guerrilla se atribuye.

En el documento, la JEP pide que aporten “copias de los discos duros de los computadores incautados a Julián Gallo Cubillos, así como de los análisis que hayan realizado sobre los computadores incautados a integrantes de las Farc y que tengan que ver con los homicidios objeto de este trámite”.

En poder de la Fiscalía están computadores y otros dispositivos electrónicos no solo de Gallo sino también los que fueron incautados a Jorge Briceño, alias ‘El Mono Jojoy’, considerado el jefe del ala militar de la exguerrilla.

El 22 de septiembre de 2010 Briceño murió en un bombardeo de las fuerzas armadas colombianas a un campamento en La Macarena, localidad del departamento del Meta.

Gallo, al igual que otros mandos de la desmovilizada guerrilla, ha comparecido ante la JEP, tribunal creado a instancias del Acuerdo de Paz entre el Gobierno colombiano y las Farc en 2016, a rendir su versión sobre el asesinato de Álvaro Gómez Hurtado.

El político conservador, hijo del expresidente Laureano Gómez (1950-1951), fue asesinado a tiros en Bogotá el 2 de noviembre de 1995 cuando salía de la Universidad Sergio Arboleda, donde dictaba clases.

Los mandos de las Farc también han prometido aportar información sobre los crímenes de los exguerrilleros Hernando Pizarro León-Gómez (1995) y José Fedor Rey, conocido como ‘Javier Delgado’ (2002); así como del exconsejero de Paz Jesús Antonio Bejarano (1999), del exministro de Defensa Fernando Landazábal Reyes (1998) y del exrepresentante a la Cámara Pablo Emilio Guarín (1987).