La institución militar explicó, en un comunicado, que todo el grupo de uniformados fue aislado en ese momento en una unidad que se habilitó en Fusagasugá, y que también se tomaron pruebas de COVID-19 cuyos resultados se conocieron este martes.

“A hoy, 20 de abril, se reportan 10 casos negativos y 120 casos positivos; por el momento sin ninguna complicación médica”, informó el Ejército Nacional.

De los 120 afectados, la institución dijo que 10 muestras tomadas se enviaron al laboratorio de la Universidad del Rosario para su respectivo análisis, pues se sospecha que el contagio sería de una nueva cepa del virus.

“Estos estudios indican que nueve de ellas pertenecen al linaje B.1.1.7 o conocido comúnmente como cepa británica, y la restante correspondería a la variante de COVID-19 C36 que circula normalmente en Egipto”, detalló.

Los soldados integraban la Fuerza Multinacional de Observadores (FMO), creada a partir de los acuerdos de paz entre Israel y Egipto de 1979, para vigilar la desmilitarización de la península del Sinaí.

El Ejército reportó que autoridades competentes adelantaron un “cerco epidemiológico a toda la unidad militar de manera preventiva”, y que el seguimiento a los contagiados se adelanta con base en las medidas que estableció el Ministerio de Salud.

En cuanto a las familias de los afectados, la institución dijo que ha estado en constante comunicación con ellas para avisarles de los avances y de la recuperación de los uniformados, y dejó un mensaje de tranquilidad sobre que el “riesgo de propagación fuera de la unidad militar es mínimo”.