Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Jun 25, 2026 - 5:57 am
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Cundinamarca abrirá por primera vez un jardín botánico dedicado exclusivamente a la conservación de los ecosistemas de alta montaña. Esta iniciativa, impulsada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), tendrá lugar en el municipio de Tausa y su objetivo central es proteger algunas de las especies más emblemáticas de los páramos y bosques andinos presentes en esta región. La idea no solo busca asegurar el cuidado de la biodiversidad local, sino también resaltar el valor de casi 209 hectáreas de áreas estratégicas que incluyen el bosque altoandino, el subpáramo y páramo. Estos ambientes son reconocidos como fundamentales para la regulación hídrica y la protección de numerosas formas de vida.

El proyecto se ubicará en un espacio de especial importancia ambiental, pues estará conectado con sectores clave como la Reserva Forestal Protectora Páramo de Guargua y Laguna Verde, la cuenca alta del río Bogotá y el Parque Forestal Embalse del Neusa. De acuerdo con la CAR, este espacio permitirá la conservación in situ —es decir, en su ambiente natural— de 21 grupos taxonómicos de plantas propias de alta montaña. Además, se conformarán 14 colecciones botánicas especializadas, una zona exclusiva para la propagación de especies nativas y una red de senderos pensada para actividades de investigación, educación ambiental y participación ciudadana.

Uno de los puntos más novedosos del proyecto será el espeletiario, un espacio dedicado para reunir las 21 especies de frailejones identificadas en la jurisdicción de la CAR. De estas, seis son endémicas, es decir, solo existen en ese lugar del mundo. Según el director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, con esta apuesta se busca convertir el proyecto en un referente nacional para la conservación, la educación y la investigación sobre ecosistemas altoandinos.

Para su ejecución, se estima una inversión cercana a los COP 28.000 millones. El primer paso será destinar cerca de COP 2.000 millones para estudios y diseños detallados, lo que permitirá avanzar hacia la siguiente fase y buscar nuevas fuentes de financiación en entidades públicas, privadas y organismos internacionales. La CAR recalca que este jardín, además de tener un atractivo educativo y científico, busca fortalecer la conservación de ecosistemas cruciales para el abastecimiento de agua en la región. Páramos y bosques altoandinos juegan un papel esencial en la regulación y almacenamiento del agua que beneficia a millones de habitantes en el centro del país.

Si la propuesta se concreta, el jardín botánico de Tausa consolidará un espacio único de protección y promoverá el conocimiento y la valoración del entorno natural local.

¿Qué especies de frailejones serán conservadas en el jardín botánico de Cundinamarca?

En el espeletiario del jardín botánico de Tausa, se conservarán las 21 especies de frailejones que la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha identificado dentro de su jurisdicción. Entre estas, seis especies son endémicas, lo que significa que solo habitan en esta zona específica y en ningún otro lugar del mundo.

¿Por qué los ecosistemas de alta montaña son clave para el abastecimiento de agua en Cundinamarca?

La CAR destaca que los ecosistemas de alta montaña, como los páramos y bosques altoandinos, son esenciales porque capturan, almacenan y regulan el agua necesaria para abastecer a millones de personas en el centro del país. Su conservación es fundamental para enfrentar las presiones del cambio climático y los cambios de uso del suelo.

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