El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) informó el inicio del proceso sancionatorio que puede concluir en amonestaciones, multas de hasta 10.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes, decomiso de productos, suspensión o cancelación del registro o la licencia y hasta el cierre temporal o definitivo del laboratorio Probabell, fabricante de Dololedde acuerdo con un comunicado.

En el documento por el cual se advierte de la decisión, el Invima le ordena al productor del fármaco presentarse a rendir declaración el 20 de febrero, fecha máxima en la que el laboratorio también debe entregar un informe de todas las personas a las que les fue distribuido y comercializado Dololed, en los últimos dos años, y otro para informar si dentro de las actividades de inspección vigilancia y control se aplicaron medida sanitaria sobre el medicamento en cuestión.

Invima también señala en el documento que ordenó a Probabell la “suspensión total temporal” de la fabricación “de productos fitoterapéuticos”.

Cabe recordar que, hace unos días, el dueño del laboratorio, Luis Édgar Moreno, dijo que tomó la decisión “autónoma” de suspender la producción de Dololed, pero que eso no significaba que asumiera alguna responsabilidad.

Por ahora Probabell ya cuenta con los servicios del bufet de abogados de Abelardo de la Espriella para defenderse en este caso.