Para el año 2026, un total de 25 instituciones educativas en el departamento del Quindío cuentan con la autorización oficial para llevar adelante el trámite de validación de estudios, una posibilidad clave para estudiantes que, por diferentes razones, no han completado el proceso escolar regular. Según la Resolución 0154 del 15 de enero de 2026 emitida por la Secretaría de Educación departamental, este listado recoge los planteles de los municipios de Calarcá, Circasia, Montenegro, Quimbaya, La Tebaida, Génova, Pijao, Salento y Filandia, destacando a Calarcá por tener el mayor número de instituciones incluidas.
El marco legal que respalda esta decisión se encuentra en el Decreto 1075 de 2015, por el cual se define la validación como un recurso para quienes pueden demostrar conocimientos, habilidades y destrezas en las áreas fundamentales de la educación básica y media académica. Tatiana Hernández Mejía, secretaria departamental de Educación, explicó que los planteles seleccionados obtuvieron el aval gracias a desempeños sobresalientes en las Pruebas Saber 11, que reconoce a los mejores establecimientos del departamento como Entidad Territorial Certificada en Educación.
La secretaria resaltó además que la validación es un mecanismo especialmente orientado a estudiantes en situaciones como haber cursado grados sin registro formal, encontrarse en cursos superiores por errores administrativos, provenir de instituciones cerradas o sancionadas, o quienes hayan adelantado estudios en el extranjero sin los certificados correspondientes o legalizados. Igualmente, el proceso ampara a quienes, por diversos motivos, no cursaron alguno de los grados previos en educación básica o media, salvo el último grado de bachillerato.
En Colombia, la validación de estudios medios es gestionada únicamente a través del Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes), entidad adscrita al Ministerio de Educación, en concordancia con el Decreto 299 de 2009. El proceso consiste en presentar un único examen y, en caso de aprobarlo, el Icfes expide tres certificados fundamentales: el diploma de bachiller académico, el acta de aprobación y el resultado de la Prueba de Estado Saber 11. El requisito esencial es ser mayor de edad el día de la prueba y no se exigen certificados previos, permitiendo incluso la presentación a personas sin historial escolar formal.
El examen de validación se aplica de manera presencial dos veces al año, en marzo y agosto, y puede presentarse en cualquiera de los 80 municipios habilitados para la primera fecha o en los 500 disponibles para la segunda. Esta logística busca minimizar los desplazamientos de los aspirantes, quienes pueden seleccionar el municipio más conveniente, siempre dentro del territorio nacional. Según la información proporcionada, el examen tiene un nivel de dificultad variado, con preguntas fáciles, intermedias y complejas en igual proporción, y requiere un puntaje mínimo de 30 sobre 60 para aprobar.
Por otro lado, la disponibilidad de 25 instituciones autorizadas para validar estudios en Quindío amplía las oportunidades para quienes desean formalizar su educación, cumpliendo así con los requerimientos que muchas universidades exigen para el ingreso de nuevos estudiantes. Esta estrategia también apunta a fortalecer la equidad y la inclusión educativa en la región.
¿Cuál es la importancia de las Pruebas Saber 11 para seleccionar los planteles autorizados para validar estudios?
La selección de las instituciones autorizadas en Quindío para tramitar validaciones está directamente relacionada con su desempeño en las Pruebas Saber 11. Estas pruebas, de carácter nacional, evalúan los conocimientos y competencias de los estudiantes al finalizar la educación media. El sobresalir en estas evaluaciones coloca a los planteles como referentes en calidad educativa ante el Ministerio de Educación y la Secretaría departamental, garantizando que quienes acuden a validar sus estudios encuentren garantías de idoneidad y respaldo institucional.
En consecuencia, esta política no solo otorga reconocimiento a los colegios que se destacan, sino que establece un estándar de exigencia y mejora continua. Así se fomenta una competencia sana entre instituciones educativas y, al mismo tiempo, se brinda mayor confianza a los estudiantes y sus familias frente a los procesos de validación, contribuyendo al fortalecimiento del sistema educativo regional.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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