Ramírez, por supuesto, no dio marcas, pero fue lo que se le ocurrió decir en Caracol Radio —lo mismo que el teléfono no tenía “ningún respaldo”— admirado porque el lesionado es el primero que llega por la explosión de la batería de un celular a ese centro asistencial.

La víctima del episodio es un hombre de 30 años que estaba en Aguachica (Cesar), y que, según Ramírez, salvó su vida porque en el momento del estallido tenía el teléfono en sus manos.

“Se trata de un paciente que tiene un celular sin ningún respaldo —le dijo el médico a la emisora—, de esos chinos que venden así a precios muy económicos, y que realmente son un peligro”.

“Él empezó a notar que la batería se estaba poniendo caliente, la sacó y la iba a botar”, continuó el galeno en la emisora. “Afortunadamente, estaba botándola cuando le explotó”.

Explicó también que el estallido “no le afectó sino el lado medial de su mano izquierda. Si él la tiene agarrada completamente [la batería], es posible que le hubiera lesionado los dedos gravemente”.

Según Ramírez, el estado de salud del afectado no es de gravedad, aunque va a ser intervenido con una cirugía para reponer los tejidos que le cercenó la explosión de la batería.