En su intervención, al lado de figuras cercanas a Nicolás Maduro como Diosdado Cabello, el exguerrillero pronunció un discurso más cercano al chavismo que a lo que se le ha visto jamás en Colombia.

“Venimos a ratificar que no están solos en esta lucha contra el imperialismo norteamericano. Somos conscientes de que tenemos por delante un reto inmenso: acabar de construir la patria bolivariana que ustedes han iniciado”, vociferaba el representante a la Cámara ante una multitud.

“Gracias pueblo venezolano, gracias gobierno venezolano por todo tu ejemplo, por todo el sacrificio y la enseñanza que nos están dando. Siempre adelante, hasta la victoria siempre”, añadió.

Aunque no fueron del todo sorpresivas, tales imágenes sí causaron revuelo en el país por tratarse de un semblante que no se les ha visto en su corta actividad política en Colombia. En el Congreso, por ejemplo, se muestran más mesurados y compuestos, al punto que a veces pasan desapercibidos.

Esa doble faceta les podría representar un alto costo político por lo difícil que resulta para el electorado establecer a qué atenerse con ellos. A nivel político pasa como con cualquier persona que no sea consecuente y se exprese, se comporte y actúe de forma distinta en diferentes circunstancias y escenarios.

Esto último ya está quedando plasmado en los problemas que esa colectividad estaría experimentando para consolidar candidatos para las próximas elecciones regionales. En Bogotá, por ejemplo, El Tiempo asegura que no pudieron hacerse incluir en una alianza con movimientos de alguna afinidad política como Colombia Humana, la Unión Patriótica y el Mais.

Este martes el tema también llegó al Congreso, cuando el representante uribista Carlos Felipe Mejía confrontó a ‘Lozada’ lanzando críticas principalmente al chavismo y hablando de la crisis que vive Venezuela, haciendo referencia al discurso de Gallo en Caracas, tal como lo registró CM&.

Al momento de responder, el representante de la Farc expresó su visión sobre el tema: “Hicimos dejación de las armas para venir a estos escenarios y tener derecho a decir lo que pensamos y expresarlo sin que sigamos corriendo el riesgo de que por decir esto se nos pegue un tiro por la espalda, como ha sido la costumbre en este país”, aseguró.

El ahora parlamentario tiene razón al advertir que garantizar la pluralidad en el discurso es uno de los objetivos de la paz, pero se queda corto para explicar la abismal diferencia en su discurso en Venezuela y en Colombia, que ya en redes sociales le generó múltiples críticas de propios y extraños. Todo esto a sabiendas de que defender al régimen de Maduro en Colombia es una cruz casi imposible de cargar para cualquier político.

Así fue el nuevo choque entre los representantes Carlos Felipe Mejía, del Centro Democrático, y Julián Gallo, de la Farc.