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La consultora española GAD3 ha decidido cesar por completo la publicación de encuestas electorales para el canal RCN y demás medios en Colombia, una determinación impulsada directamente por la implementación de la nueva normativa para encuestas aprobada en 2025. Esta decisión se suma a la de otras encuestadoras, como Cifras y Conceptos, que también han optado por dejar de hacer públicos estos estudios, mientras que firmas como Guarumo se debaten acerca de su permanencia para las próximas elecciones regionales, conforme recoge El Colombiano en entrevistas recientes con sus representantes. El epicentro del debate radica en la creación de una Comisión Técnica por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE), que ahora supervisa el cumplimiento de exigencias particularmente estrictas para quienes desean realizar encuestas electorales.
Según GAD3, una de las demandas más problemáticas es la de probar que “cada ciudadano tuvo una probabilidad cierta y cuantificable de ser seleccionado”, una condición que, en palabras de la propia firma, resulta inviable en la práctica, dado que no todos los ciudadanos están disponibles o dispuestos a ser encuestados, y existen zonas del país de difícil acceso o con altos niveles de inseguridad. Incluso, argumentan, acceder a ciertas unidades residenciales cerradas se convierte en un obstáculo para recolectar información representativa.
La empresa compara estas restricciones con reconocidos estudios internacionales, afirmando que ni siquiera el Eurobarómetro de la Comisión Europea ni la Gran Encuesta Integrada de Hogares que conduce el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) colombiano logran cumplir con todas las exigencias impuestas por la resolución actual. A pesar de ello, GAD3 defiende la precisión y el rigor de sus modelos de predicción, argumentando que su desempeño ha sido validado en numerosas democracias y que el enfoque de la Comisión Técnica no evalúa las encuestas a la luz de su capacidad predictiva tras las elecciones.
Aunque la consultora mantendrá sus actividades en proyectos no electorales y en otros países, advierte sobre los riesgos de excluir sondeos fiables del debate público, advirtiendo que esto puede reforzar la influencia de pequeñas élites y disminuir la información disponible para la ciudadanía.
César Caballero, presidente de Cifras & Conceptos, detalló a El Colombiano que su empresa tampoco publica encuestas electorales desde que la normativa estaba en discusión, optando por restringirse a estudios privados mientras aumenta la incertidumbre legal. Por su parte, Víctor Muñoz, de Guarumo, subraya que la situación está volviendo el proceso engorroso y costoso, por lo que es posible que no publiquen encuestas para las elecciones regionales, aun considerando la importancia de tales herramientas para la ciudadanía.
Ambos líderes coinciden en que el rigor para las encuestas es ahora superior al exigido a organismos como el DANE. Esto, advierten, genera una disminución en la frecuencia y cantidad de información electoral relevante, disminuyendo así las fuentes informativas para el público durante procesos clave como las elecciones.
¿Cuáles son las implicaciones de que solo unas pocas firmas permanezcan publicando encuestas electorales en Colombia?
La presencia limitada de empresas encuestadoras puede afectar de manera significativa tanto el panorama informativo como la transparencia durante los procesos electorales en Colombia. Cuando solo un puñado de firmas cuenta con la capacidad de cumplir las nuevas exigencias y publicar sus resultados, la diversidad y el alcance de los datos a los que accede la ciudadanía se ven reducidos.
Esto no solo incrementa la presión sobre ese grupo exclusivo de encuestadoras, sino que puede provocar un ambiente donde la pluralidad de miradas y metodologías queda restringida. La consecuencia más directa es el empobrecimiento del debate público y una disminución de la capacidad del electorado para tomar decisiones con fundamento en información independiente y rigurosa.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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