Los hechos se registraron el pasado 29 de febrero dentro de una vivienda en Florencia, Caquetá, horas después de que la mujer celebrara su fiesta de graduación como administradora de empresas.

12 días después, explica la Fiscalía en un comunicado, Ossa Lopera fue capturado como principal sospechoso, y aunque el uniformado negó su responsabilidad los investigadores recopilaron cerca de 270 horas de grabación de videos de cámaras de seguridad, material con el que reconstruyeron el recorrido que hizo la joven desde la zona rosa en donde festejó su logro hasta la vivienda, en el barrio Las Victorias.

El organismo acusador dice que en los videos hay registros del “momento en que (el policía) ingresó a la vivienda y cuando salió poco después a altas horas de la madrugada, con varios elementos de su expareja”.

Un testigo contó que el procesado “siguió a la joven toda la noche hasta llegar a su casa, se metió a su carro y le extrajo su celular”. Además, se habla de unos audios de WhatsApp en los que la víctima le confiesa a un allegado que “temía por su vida al sentirse amenazada por Jhohan Alberto”.

También está el testimonio que entregó la madre de la joven, Elsa Salguero, que el primero de marzo narró en Noticias Caracol los hechos que habrían desatado la agresión.

“Ella, por la agresión contra un amigo suyo, terminó esa relación. Parece que él nunca se dio por vencido de que esto terminara”, dijo la mujer en medio del dolor.

El Diario del Cauca mencionó otro detalle que hace aún más salvaje el ataque, y es que en el levantamiento del cuerpo se confirmó que Morales estaba en “su habitación, amarrada a la cama y presentaba signos de tortura y violación”.

La investigación del caso llevó a que la Fiscalía concluyera que el procesado “supuestamente aprovechó sus conocimientos en criminalística para tratar de eliminar evidencias y evitar dejar rastros”, lo cual entorpeció las labores de los investigadores.

Aun así, Ossa Lopera fue hallado responsable y tendrá que responder por los delitos de feminicidio agravado, hurto calificado y agravado, violación a habitación ajena y acceso abusivo a un sistema informático. La audiencia preparatoria quedó programada para el 17 de julio en un juzgado en Florencia.