Pese a que en su declaración pública en la que la periodista Camila Zuluaga informó al país que es objeto de seguimientos, intimidaciones y amenazas por parte de un “fanático seguidor” del presidente Gustavo Petro ella aseguró que no seguiría el protocolo establecido para los casos de amenazas a periodistas y que termina en protección policial, la Fiscalía decidió, como le corresponde, abrir una investigación de oficio.

(Le interesa: Camila Zuluaga le respondió a Petro y lo hizo quedar mal por incumplir promesa)

A raíz de lo expuesto por Zuluaga, planteado en una carta dirigida a Petro, el grupo de amenazas de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos de la Fiscalía abrió una noticia criminal y está adelantando ya las labores investigativas para determinar quién está detrás de las intimidaciones.

Aunque la notificación de la Fiscalía a través de Twitter es así de escueta, las indagaciones podrían llegar hasta el presidente, porque Zuluaga considera lo sucedido “un hostigamiento directo” por la información que transmite y las opiniones que expresa en relación con el actual Gobierno.

Los hechos (un video que circula en redes en el que quedaron grabados la hija y el esposo de Zuluaga) son “consecuencia directa de la actitud que usted mismo ha asumido con los medios de comunicación, con nosotros los periodistas a través de su cuenta de Twitter”, le escribe Zuluaga a Petro.

Y es que, en cada párrafo de su carta a Gustavo Petro, la periodista lo señala de manera directa. “Quien publica el video acompañado de información totalmente falsa, presidente, es un fanático seguidor suyo en las redes sociales, a quien usted ha avalado en el pasado comentando sus mensajes, incluso, en relación conmigo cuando este ha desarrollado una campaña digital para desacreditarme y posteriormente amenazarme con escudriñar mi vida”.

“El ‘modus operandi’ que usted ha adoptado en relación con los periodistas utilizando su Twitter para señalarnos directamente es muy peligroso, puesto que empodera a personajes como el mencionado para que pasen de la persecución, insultos y ataques digitales a realizar acciones reales contra la integridad de las personas”, advierte Zuluaga.

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También le recuerda al mandatario que por su investidura y el claro liderazgo que ejerce “puede generar un ambiente propicio para que fanáticos seguidores se arroguen el derecho de llegar hasta nuestros entornos familiares, hacer seguimientos y grabaciones abusivas para intimidar”.

Zuluaga también dice que le escribe a Petro porque tiene “la certeza de que esta situación se ha generado por su actitud frente a la prensa. […] Su confrontación permanente contra nosotros los periodistas pone en riesgo nuestra integridad”.

La Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) rechazó “los seguimientos y acoso contra Camila Zuluaga” y recordó que la Corte Constitucional ha afirmado que lo dicho por actores políticos puede afectar negativamente a los periodistas. “Los constantes señalamientos del Presidente contra la prensa pueden desencadenar en otro tipo de agresiones”, dijo la ONG.

Petro le respondió a la Flip, pero todavía no a Zuluaga. En Twitter escribió (se transcribe textualmente): “Señores de ma Flip yo no ataco periodistas pero si dicen falsedades contra mi tengo todo el derecho como ser humano de aclarar los infundios”.

Qué se sabe de la participación de Petro en una película

El presidente Gustavo Petro será el primer presidente en aparecer en una película. Ningún mandatario en ningún país del mundo usó su cargo para estar en un papel dentro de un filme, pero el mandatario colombiano sí lo hará. Se sabe que el presidente saldrá como un extra dentro de una de las escenas de la película que relata la historia del almirante Padilla, en la época de la descolonización, y que la película se graba con recursos público: una parte los entregó RTVC y la otra, el Ministerio de las TICS. Detrás de la película está la productora Valencia Producciones FX y hay varias personalidades del cine y la televisión colombiana involucrados en su realización. En total, la película tiene un contrato en el Secop firmado por casi 4 millones de dólares para su ejecución.