Por tal razón, el paciente, llamado Jairo Utria –que fue llevado al hospital por sus familiares, luego de experimentar un fuerte dolor de pecho– no fue atendido a tiempo y murió, lo que ocasionó la furia de sus parientes.

Los enfurecidos familiares rompieron sillas, puertas y ventanas del centro asistencial y cuando la policía acudió al lugar, los daños ya estaban causados, señala Blu Radio.

La emisora reporta que en Piojó “solo hay dos médicos y tres enfermeras para la atención de 7.500 habitantes” del municipio.

No es el primer caso de violencia de familiares de pacientes

En agosto del 2020, los familiares de un hombre que murió por una falla respiratoria ocasionada por COVID-19 en Medellín no la emprendieron contra las instalaciones, como ocurrió en Piojó, sino que atacaron a las enfermeras que atendieron a su pariente.

Este es el trino de una de las afectadas, que denunció el hecho:

La trabajadora de la salud, que mantuvo su identidad en reserva, dijo que el paciente fallecido padecía varias comorbilidades antes de contraer el coronavirus, lo que también produjo su muerte, es decir, que fue por la condición del paciente, más que por negligencia.

“Es absolutamente inaudito e incomprensible que la gente nos haga esto, que nos maltraten de esta manera y que además amenacen nuestras vida sin razón alguna”, dijo la mujer en la grabación.

Esta es la ubicación del municipio de Piojó, Atlántico: