Peñuela, señorita Santander en 2001, le escribió al Jefe de Estado este viernes que el hotel Dann de Bucaramanga, donde Darcy Quinn dijo que ella estaba pasando su cuarentena, le está poniendo “trabas y dificultades para ingresar alimentos”, además de “perturbar” su sueño con sonido de taladros y el corte “periódicamente del servicio de Internet”, aseguró Semana.

La exreina que pretendía que su EPS le pagara los 14 millones de pesos de la cuenta del hotel, además le dijo al presidente, según la revista, que las supuestas conductas del personal del hotel le está causando “estrés y depresión”, pues considera que son propias de “una grave violencia de género y atentan contra la dignidad del ser humano”.

De acuerdo con el texto que cita la revista, la exseñortia Santander cree que eso es una forma de presión para que ella abandone el hotel. No obstante, el gerente del hospedaje Héctor Cristancho, señaló que “absolutamente nada de eso es cierto”, agregó la publicación.

El medio dice que Peñuela le dice a Duque que interpuso la tutela para que se le respetaran “los derechos a un trato digno, pero grave error cometí al haber pedido amparo legal a mi situación, debí haber soportado lo que fuera con tal de salir viva de esta situación y no enfrentarme a una multinacional tan poderosa”.

Quinn, por su parte, aseguró que en la tutela la exreina además de exigir el pago de la millonaria cuenta de hospedaje pretendía que la EPS Sanitas le diera tapabocas, antibacteriales y alcohol y la transportara en un avión ambulancia de Bucaramanga a Medellín, para ver a su esposo. Peñuela, según la periodista, cuenta con los suficientes recursos económicos para cubrir esos gastos.