La mujer, identificada por la organización como Alejandra, tenía 39 años de edad y era víctima del conflicto armado, según El Espectador.

Si bien Alejandra murió sobre las 3:00 de la mañana, la Red Comunitaria denuncia que a las 00:30 la mujer comenzó a sentir un fuerte dolor en el pecho, además de ahogamiento. Con esos síntomas, varias mujeres trans llamaron al 123 para que atendiera el caso.

Juli Salamanca, directora de comunicaciones de la Red Comunitaria Trans, le dijo al diario que una ambulancia llegó al lugar y después de revisarla dijeron que tenía una sobredosis.

Aún así, cuenta Salamanca, la ‘madre trans’ les pidió a los funcionarios que la auxiliaran porque tenía VIH, pero “dejaron de atenderla y no la remitieron a ningún centro hospitalario. La ambulancia se fue y ella murió minutos después”.

Según se puede ver en las denuncias hechas por la Red Comunitaria Trans en su cuenta de Twitter, el cuerpo de Alejandra duró varias horas sin ser recogido.

Además, Salamanca denunció en el rotativo que los funcionarios de salud no desinfectaron el lugar y “no realizaron pruebas de COVID-19 a ninguna de las chicas que vivían con Alejandra”.

Acá, la denuncia de la organización:

La Secretaría de Salud respondió

Después de la denuncia, el comunicado del Distrito llegó, pero solo aumentó la polémica. 

La entidad dijo que al lugar arribó la ambulancia TAB 5041, que atendió a la mujer y sostuvo que una “acompañante de la persona firmó desistimiento de traslado de la paciente”.

Ahí creció el problema. La red acusó a la Secretaría de mentirosa y de transfóbica. “Nunca nadie firmó nada. Es pura transfobia institucional […] un comunicado lleno de mentiras para justificar su negligencia”.

La Secretaría dijo que regresó al lugar para atender a la misma persona, pero que cuando llegó la encontró muerta. Manifestó que no recogió el cuerpo porque las ambulancias “no se encargan del traslado de personas fallecidas”.

Este es la respuesta del Distrito: