La muerte del joven ocurrió el 23 de enero de 2015 en un hospital, en Medellín, y a raíz de este reprochable acto, El Colombiano dio a conocer, este lunes, que el Juzgado Quinto de Medellín profirió sentencia en contra de la Nación, de la Policía y del Ministerio de Defensa, a quienes ordena pagar una indemnización a la familia del joven y “pedir excusas en un acto público”.

Esta condena, según el medio local, se dio luego de que las partes llegaran a una conciliación, en junio pasado, en donde la Policía “accedió a pagar una suma cercana al 60 por ciento del valor total de lo estipulado en el fallo, pero no aceptó realizar el acto público de desagravio”.

“Este fallo al final fue conciliado, pero es triste que una Institución como la Policía no acepte dar las disculpas públicas, eso es una parte fundamental en la justicia restaurativa”, reaccionó el abogado de la familia y director de la corporación Compromiso Colombia, Michel Pineda, citado por ese medio.

En cuanto al policía implicado, el patrullero Jorge Mauricio Torres, de 35 años, se sabe que fue condenado a 10 años de cárcel por “homicidio preterintencional”, pues según explicó la Fiscalía fue él quien “obligó a masticar y tragar más de 30 papeletas de bazuco” que llevaba Osorio Rodas.

Juan David Osorio Rodas / Foto: El Colombiano

Los hechos ocurrieron dentro del CAI del Parque Bolívar, en el centro de Medellín, a donde el joven fue llevado por dos patrulleros que lo sorprendieron con la droga, aunque para la Fiscalía a la víctima la tuvieron que haber llevado a la Unidad de Reacción Inmediata.,

Fue intimidado para que se tragara  la sustancia incautada”, dijo el organismo investigador, y advirtió que tal sería la irregularidad del procedimiento policial que ni siquiera se dejó registro de la detención de Osorio Rodas en el libro del CAI.

La declaración de dos testigos que estaban en el CAI fue clave para establecer cómo ocurrieron los hechos, pues de acuerdo con El Colombiano la defensa del patrullero siempre alegó que la víctima supuestamente se había tragado la droga por su propia voluntad para evitar que lo encarcelaran.

“Él (patrullero) le destapa la bolsa y se los pone en la mano al joven, incluso se le cae uno al piso, y le dice ‘lo recoge y se lo tiene que comer’. El joven se los embute todos en la boca, el policía simplemente lo observa”, narró una mujer que, según el medio local, presenció lo ocurrido.

Jorge Mauricio Torres / Foto: Tomada de Minuto 30

Luego de eso, dijo, no le permitieron tomar agua y le ordenaron que se marchara de allí porque no lo querían ver. El joven llegó hasta el restaurante donde trabajaba y le narró lo sucedido a la administradora, se desmayó allí y horas después falleció en el hospital.