Las peticiones las hicieron los abogados de los dos imputados como coautores del feminicidio agravado de la joven de 21 años, el 5 de marzo de 2020.

Tanto Julián Ortegón como Paul Naranjo fueron enviados a prisión a comienzos de febrero, por lo que ya cumplen un mes tras las rejas como presuntos responsables de la muerte de la joven, que aun no se ha esclarecido.

Justamente, en las diligencias de imputación de cargos los abogados apelaron las medidas de aseguramiento al considerar que “los elementos probatorios aportados por la Fiscalía no encajan con las exigencias legales para que se constituya un feminicidio“, indicó El Tiempo.

Sin embargo, para el abogado de la familia de Ana María, Abelardo de la Espriella, las pruebas de que sí fue ese tipo de delito están en los chats del celular de la víctima, que continúa desaparecido y que el jurista asegura que los imputados escondieron.

El diario menciona que la defensa argumenta también que Ana María Castro estaba con vida cuando salió de la camioneta Kia que conducía Naranjo, aunque la Fiscalía asegura que no se bajó por voluntad propia sino que fue lanzada del vehículo en movimiento.

Incluso los abogados de los dos hombres aseguran que pudo haber sido un accidente de tránsito y por eso Naranjo se mostró dispuesto a aceptar un homicidio culposo, lo que para De la Espriella es una “jugarreta”, pues dice que quieren cambiar el delito solo para rebajar una eventual condena.

La justicia ha estado estudiando las solicitudes y en los próximos días se decidirá la suerte de los dos jóvenes. El medio afirma que el próximo 24 de marzo se sabrá la decisión sobre Ortegón, de 22 años, y al día siguiente se conocerá si Naranjo, de 29, recupera su libertad, aunque eso no signifique que sean desvinculados del caso sino que enfrentarán el proceso fuera de la cárcel.