Así se lo anunciaron a Zuleta los directivos de la cadena radial en una carta, publicada en Twitter, en la que le indican que la suspensión de su programa ‘Buenas tardes con Fabio’ es porque usó los estudios para hacer la entrevista. La emisora no emitió al aire la “desagradable, bochornosa y denigrante grabación” que hizo “hace varios meses contra la mujer Wayuu y su cultura ancestral”, aclaró el documento.

Al respecto, el locutor manifestó en Blu Radio que se trató de un mal chiste que quiso hacer en entrevista con un indígena de La Guajira para ponerle algo de humor a la conversación, pero que él nunca ha pagado por mujeres, pues, dice, es un hombre que vive bajo principios religiosos.

“Yo soy un hombre de 70 años, yo hace seis meses estoy apartado de la vida secular. Vivo una vida cristiana evangélica, de cristiano evangélico, hace seis años. Yo pertenezco a la iglesia, pero mi humor no es cristiano”, declaró Zuleta.

El entrevistado aseguró que su inclinación religiosa no implica que no pueda cometer errores y, reiteradamente, se disculpó por sus ofensivas palabras que incluso le pueden representar problemas penales.

Zuleta agregó en La FM que su error fue haber preguntado si todavía vendían a las mujeres wayuu, pues personas de la propia comunidad le dijeron que la palabra no es venta, sino “dote”.

“Me dijo que dote es que el hombre se enamora y tiene que darle a la mujer una plata. Entonces el error mío fue preguntarle si vende, tenía que preguntarle si todavía existe el dote”, se defendió el locutor.

No obstante, por más excusas que ha presentado el humorista, la Procuraduría, la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer y la Vicepresidencia han pedido que se investigue a Fabio Zuleta pues sus declaraciones “podrían configurar presuntos delitos de explotación sexual comercial y trata de personas”.

Pese a que la conversación que tuvo Zuleta con el indígena se grabó hace 5 meses, hasta este fin de semana se dio la controversia porque en redes sociales se viralizó el video.