Escrito por:  Redacción Bogotá
Mar 11, 2026 - 9:04 am

Un nuevo caso de intolerancia y abuso por parte de arrendatarios sacude a la localidad de Bosa, en el sur de Bogotá. Una propietaria contó que una pareja, a la que le rentó su vivienda, no solo dejó de pagar el alquiler durante meses, sino que, ante un inminente desalojo, desmanteló y vandalizó el inmueble.

Según el relato entregado por la afectada a Blu Radio, la pesadilla comenzó meses después de que los inquilinos se instalaran en la propiedad en julio del año pasado. Aunque al principio cumplieron con sus obligaciones, desde noviembre cesaron los pagos, iniciando un conflicto que escaló a niveles alarmantes.

La dueña de la casa explicó al medio citado que los arrendatarios no solo se negaban a pagar, sino que adoptaron conductas para afectar económicamente a la propiedad y a los demás residentes.

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“Se dedicaron a gastar servicios, dejaban 24 horas las luces prendidas, las llaves, todas las llaves abiertas”, explicó la mujer a Blu Radio.

Cuando otros habitantes del lugar intentaron mediar por el excesivo consumo de agua y energía, la respuesta fue agresiva. La situación llegó a su punto más crítico en diciembre, cuando la propietaria solicitó formalmente la entrega del inmueble y recibió amenazas contra su vida. “Me dijeron que si yo volvía a esta casa, que me dejaban la cabeza 10 metros lejos del cuerpo”, relató la denunciante, quien aseguró haber llevado el caso ante la Fiscalía General de la Nación sin obtener una solución inmediata.

Al percatarse de que el proceso legal de desalojo avanzaba, la pareja habría decidido arremeter contra la infraestructura de la vivienda antes de abandonarla. De acuerdo con el reporte, los daños incluyen:

  • Vidrios rotos en toda la propiedad.
  • Robo de puertas y de la cocina integral.
  • Afectaciones graves en los acabados de los baños.

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“Ellos sospecharon que ya venía un desalojo y fue cuando empezaron a romper todo y empezaron a robarse todo”, indicó la víctima.

Además de la deuda acumulada por los cánones de arrendamiento no pagados desde finales de 2024, la mujer estima que las reparaciones de los daños causados superan los 5’000.000 de pesos.

Este caso pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la lentitud de los procesos de restitución de inmuebles en Colombia y la vulnerabilidad de los propietarios ante inquilinos morosos que recurren al vandalismo.

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