Un hecho rodeado de silencio y preguntas tiene en alerta a las autoridades: la muerte de una pareja en una exclusiva vivienda del conjunto Andalucía, en Chía, muy cerca de Bogotá, pasó prácticamente desapercibida a comienzos de año, pese a las circunstancias que hoy generan inquietud. La información fue revelada por El Tiempo.
El pasado 3 de enero, agentes del CTI de la Fiscalía General de la Nación llegaron hasta una de las casas del conjunto para realizar la inspección técnica y el levantamiento de dos cuerpos. Se trataba de un hombre y una mujer, miembros de una conocida comunidad religiosa en el país, cuya identidad no ha sido el centro de la investigación pública, pero sí lo que rodea su muerte.
Lo que más llama la atención de los investigadores no es solo el hallazgo, sino el bajo perfil que tuvo el caso desde el inicio. Para las autoridades, resulta muy extraño que un hecho de este tipo, ocurrido en una zona exclusiva y que involucra a personas reconocidas en ciertos círculos, no haya tenido mayor eco social en su momento.
Mientras en el entorno cercano de la pareja se han limitado a difundir mensajes de condolencias y a evitar cualquier pronunciamiento sobre lo sucedido, documentos oficiales conocidos por El Tiempo indican que la muerte está siendo investigada como un posible homicidio. Esa línea ha cobrado fuerza con el paso de las semanas.
Inicialmente, según fuentes judiciales citadas por el diario, se contempló un escenario mixto —un homicidio y un suicidio—, pero las indagaciones más recientes apuntan a la hipótesis de un doble asesinato, lo que eleva la gravedad del caso y abre interrogantes sobre lo que realmente ocurrió dentro de la vivienda.
Otro elemento que ha generado especial atención es el frente patrimonial. La Fiscalía adelanta un proceso de extinción de dominio sobre varios bienes asociados a la pareja, entre ellos apartamentos en sectores como Chapinero Alto y Niza, así como un exclusivo predio en el barrio Chicó, en el norte de Bogotá. Estas propiedades, según el expediente, estarían bajo la lupa por su presunto vínculo con actividades ilícitas investigadas años atrás. De hecho, el ente acusador emitió un edicto en febrero en el que convoca a terceros con interés en estos bienes, lo que confirma que el proceso sigue activo. Aunque no hay una conexión oficial entre este caso y las muertes, para los investigadores resulta llamativo que ambos escenarios coincidan en el tiempo.
A pesar de esto, familiares de las víctimas han rechazado de manera tajante la versión de un homicidio. En declaraciones recogidas por El Tiempo, un allegado aseguró: “No fue por un homicidio, por favor, averigüen bien. Nos han hecho mucho daño los medios con sus publicaciones”. Además, insistió en que el viejo expediente por lavado de activos no tendría ninguna relación con el fallecimiento de la pareja.
Sin embargo, desde el ámbito judicial la lectura es distinta. Una fuente citada por ese diario señaló que en un primer momento se manejó la hipótesis de un homicidio y un suicidio, pero que con el avance de las indagaciones ahora se contempla un escenario más grave: un posible doble asesinato.
Por ahora, el expediente sigue avanzando en manos de la Fiscalía, mientras crecen las dudas alrededor de un episodio que, pese a haber ocurrido en uno de los sectores más exclusivos del norte de Bogotá, pasó casi inadvertido. La investigación será clave para determinar si detrás de ese silencio inicial había simplemente discreción… o algo más que no se ha querido revelar.
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Homicidios reportados en Colombia
El siguiente mapa, desarrollado por Esri Colombia, muestra información de homicidios reportados en Colombia por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
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