El columnista del rotativo bogotano empieza su espacio diciendo que le perece “una vergüenza” que los candidatos presidenciales para el 2022 tengan todos “investigaciones o temas oscuros” que aún no han podido “esclarecer”. 

Primero, hace referencia a “la izquierda” y señala el episodio de Gustavo Petro y el video en el que recibe bolsas llenas de dinero, en un caso que “nunca ha podido terminar de explicar de mamera creíble”, apunta en ese periódico.

Posteriormente, menciona a “la derecha”, donde está el candidato “que diga Álvaro Uribe”, de quien Akerman se refiere como “el expresidente procesado por manipulación de testigos y fraude procesal”. 

Para unirse al ‘club’, ahora se ve cómo “la alternativa del centro”, con Sergio Fajardo, se ve manchada por la más reciente imputación de la Contraloría General de la República, por irregularidades en el caso Hidroituango, contra el exgobernador de Antioquia. 

Akerman continúa diciendo que por sus “visiones de proyecto país” él se alinea en “el centro” y que por esa razón dedicó centrar su columna semanal en la imputación contra Fajardo.  

El columnista apunta a que fue una cadena de errores la que llevó a la tragedia ambiental en Hidroituango, y al detrimento de 4.1 billones de pesos, pero que Fajardo no está tan alejado del tema como el propio exgobernador quiere hacer parecer. 

Yohir Akerman recuerda que Sergio Fajardo se ha excusado diciendo que él no podía ir presencialmente a todas las juntas de directivos de Hidroituango (delegaba a personas) y que esa junta no tomaba “decisiones técnicas de construcción, ya que eso le correspondía a EPM (Empresas Públicas de Medellín)”. 

A pesar de esto, Akerman señala que a Fajardo le correspondió “la mayor parte de la ejecución del proyecto” y que él era “el mayor propietario de la obra, con el 50,7 % de la inversión”. 

De hecho, Akerman recuerda que cuando Fajardo era candidato presidencial, en 2018, publicó un comunicado en el que “negó cualquier responsabilidad en los problemas de Hidroituango” 

En un fragmento del documento, publicado el 13 de mayo de 2018, y recopilado por Akerman, Fajardo escribió: “La gobernación que lideré (2012-2015) no tiene responsabilidad sobre lo que está ocurriendo”.

En este video, publicado el pasado viernes, Sergio Fajardo respondió a la imputación de la Contraloría:

El columnista añade que Fajardo incluso “sacaba pecho” en las rendiciones de cuentas durante los primeros pasos del proyecto de Hidroituango 

Akerman agrega que más allá de que Fajardo desee excusarse en el hecho de que él delegaba a otros funcionarios para que lo representaran en la junta directiva, delegar a una persona no acaba con su responsabilidad. 

Fajardo delegó al gerente del Instituto para el Desarrollo de Antioquia (Idea). Actas de las reuniones de la junta directiva, publicadas por Akerman, dan cuenta de cómo el Idea hizo parte activa de la planeación y contratación de Hidroituango. 

Pero Akerman va más allá y dice que cuando las cosas empezaron a fallar, Fajardo recibió informes en los que se le detalló “la situación de Hidroituango y los problemas que allí estaban sucediendo”. 

Problemas en la escala salarial de los trabajadores, atrasos en el proyecto, líos con los contratistas, incumplimientos, sobrecostos y demás temas fueron informados a Fajardo, según reza en los documentos difundidos por Akerman. 

El columnista apunta a que Fajardo terminó su cargo como gobernador de Antioquia en 2015 y, al hacerlo, presentó Hidroituango como “uno de los grandes resultados de su administración”. 

Finalmente, el columnista recrimina al exgobernador por su postura al conocerse la imputación por el caso. “Lavarse las manos y responsabilizar a los otros actores, como lo está haciendo, no le queda nada bien”, concluye Akerman en El Espectador.