Esa movilización en redes se produjo pocos días después de que el profesor Samuel Paty enseñara caricaturas de Mahoma en clase para ejemplificar la libertad de expresión.

Estos intercambios de mensajes fueron vía la aplicación Whatsapp, según estas fuentes.

El padre de esta alumna dio su número de teléfono en la red social Facebook, en un mensaje acompañado de un video difundido el 8 de octubre, en el que pedía una acción contra el profesor Samuel Paty, después de que su hija hubiera asistido a la clase en la que se mostraron las caricaturas.

Este hombre está detenido, junto a otras 15 personas, dentro de la investigación del crimen, durante el cual el asesino fue abatido por la policía francesa.

Las autoridades francesas lanzaron la hipótesis de que algunos alumnos habrían traicionado, por dinero, al profesor y se lo habrían puesto ‘en bandeja de plata’ al asesino.

Gobierno francés dice no a odio en redes sociales

El Gobierno francés quiere que las redes sociales se tomen más en serio la lucha para atajar los mensajes de odio que circulan en sus plataformas, pues considera que han tenido un papel relevante en el atentado yihadista del pasado viernes en que fue asesinado el profesor Samuel Paty.

La ministra responsable de la Ciudadanía, Marlène Schiappa, dijo este martes que “las redes sociales por ahora no se han tomado en serio lo que está ocurriendo con los discursos de odio en línea”, en una entrevista a la emisora “RTL”, poco antes de una reunión en la que recibía a los responsables en Francia de algunas de esas redes, como Twitter, Facebook o Snapchat.

“No puedo aceptar que haya niños que se encuentran con vídeos de lapidación, de decapitación, con fotos terribles y que son adoctrinados. Las redes sociales deben asumir su responsabilidad”, subrayó.

Schiappa recordó que los poderes públicos han desarrollado la plataforma Pharos para señalar contenidos ilícitos en línea, que desde comienzos de año ha suprimido “más de 3.000 contenidos” y anulado las referencias de 1.000 sitios Internet.