Este asesinato se produjo tres semanas después de un ataque con cuchillo en la capital francesa frente a las antiguas oficinas de la revista Charlie Hebdo, que publicó en su momento caricaturas de Mahoma.

La víctima fue decapitada en plena calle, cerca de la escuela donde trabajaba, en Conflans-Sainte-Honorine, una pequeña localidad de 35.000 habitantes ubicada a 50 km de París, después de que en su clase mostró caricaturas del profeta Mahoma en una clase sobre libertad de expresión.

Lo que muchos se preguntan es cómo hizo el señalado asesino para saber que el profesor había usado las mencionadas caricaturas en su clase.

El portal argentino Infobae cita lo publicado por el diario Le Parisien, respecto de que muchos padres de familia se habrían escandalizado por lo que les contaron sus hijos sobre el desarrollo de la clase.

Fue tal el revuelo que generó la clase entre algunos padres, que uno de ellos decidió interponer una queja formal en el colegio contra el docente. El profesor también recibió amenazas de muerte por redes sociales.

De todos los comentarios que se generaron, más la queja en contra del profesor, podrían haber trascendido al grupo que lo mató, pues además del asesino abatido, la policía francesa aprehendió a cuatro personas más relacionadas con el caso, lo que lo convertiría en un atentado terrorista, señala la agencia AFP.

Pese al revuelo que en su momento generó la clase del profesor Samuel, como se llamaba, varios padres de familia lo describían como “muy discreto y benevolente, apreciado por los estudiantes y sus colegas”, según Infobae.

La fiscalía nacional antiterrorista abrió una investigación por “asesinato en conexión con una empresa terrorista” y “asociación criminal terrorista“.

Cuatro personas, incluido un menor, fueron detenidas el viernes por la noche, informó a la AFP una fuente judicial. Los arrestados forman parte del entorno familiar del agresor, que habría gritado “Alá es el más grande” antes de ser abatido, según una fuente próxima a la investigación.