El 28 de noviembre de 2009, informa CNN, Murillo desapareció de su hogar y no volvieron a saber de él, pese a que se conformó un operativo para buscarlo en las fronteras e incluso en su país de origen, Honduras.

Dice CNN que para la identificación del cuerpo fue necesario extraer su ADN y compararlo con el de sus familiares, aunque la ropa que llevaba también sirvió para identificarlo.

El día que desapareció, su familia cuenta que salió de casa muy enojado, con un comportamiento “irracional”, probablemente ocasionado por medicamentos que estaba tomando, y fue a esconderse en su sitio de trabajo.

El medio estadounidense narra que el hombre trepó sobre unos refrigeradores del almacén, a donde por lo general los empleados iban a descansar sin que sus jefes lo notaran, y cayó en un espacio de 45 centímetros entre la pared y la enorme nevera, que durante una década o más jamás movieron.

Las autoridades, asegura CNN, atribuyeron la muerte del joven a un accidente, ya que no encontraron señales de violencia en su cuerpo.