Luego de un día agitado, en el que Donald Trump tuvo que decirles a sus seguidores que se habían tomado de manera violenta el Capitolio de Washington (no sin antes repetir que le robaron las elecciones) que volvieran a casa en paz, este jueves un juez de Irak emitió una orden de arresto contra el mandatario de EE. UU. en el marco de la investigación sobre la muerte del teniente Abu Mehdi Al Muhandis, poderoso comandante de los pro-Irán en Irak, asesinado el año pasado junto al general iraní Qassem Soleimani.

En un comunicado, el Consejo Judicial Supremo de Irak informó que el juez competente “decidió emitir una orden de arresto contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump en conformidad con el artículo 406 del Código Penal iraquí y continuará con los procedimientos de la investigación para hallar a los demás participantes en el ejecución de este delito, sean iraquíes o extranjeros”.

El artículo 406 prevé la pena de muerte para todo homicidio premeditado.

De acuerdo con la nota, la orden se emitió después de que el juez completara los trámites preliminares de la investigación con el registro de los testimonios de los familiares de Al Mohandes, vicepresidente de la agrupación de milicias progubernamental, asesinado junto a Soleimaní en un bombardeo selectivo de Estados Unidos la madrugada del 3 de enero de 2019.

“Las investigaciones continúan para descubrir a los demás autores de este crimen, ya sean iraquíes o extranjeros”, agregó el tribunal.

Tras la muerte de Soleimaní y al Mohandes, el 3 de enero de 2020 en el aeropuerto de Bagdad, las autoridades iraquíes tacharon la actuación de Estados Unidos de “unilateral” y denunciaron que fue una “violación” a su soberanía.

En junio, Irán había emitido una orden de detención y exigido la emisión de una notificación ante Interpol contra Trump por la muerte del general Soleimani, procedimiento que hasta ahora no tuvo éxito.

El dron que atacó los vehículos de los dos hombre despegó por orden de Trump, quien, días más tarde, se alegró de haber eliminado “dos (hombres) por el precio de uno”.

Desde hace un año, los partidarios de Irán en Irak no cesan de acusar de complicidad en estos asesinatos al primer ministro iraquí Mustafa al Kazimi, en ese momento jefe de los servicios secretos.