La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, “me informó que los cargos van a ser enviados al Senado el lunes“, dijo el jefe de la mayoría demócrata de la Cámara Alta, Chuck Schumer, en un debate en el hemiciclo.

Schumer desestimó críticas de republicanos que afirman que Donald Trump no puede ser sometido a un juicio político ya que no está en el poder.

Este es el segundo proceso contra el exmandatario republicano, que esta vez está acusado de incitar a sus simpatizantes para que tomaran el Capitolio el 6 de enero.

Esta etapa consiste en la lectura de los cargos, lo que marca la apertura oficial del proceso, pero no está claro cuándo tendrán lugar los debates.

Va a haber un juicio en el Senado de Estados Unidos y se va a votar si se condena” a Trump, que el miércoles abandonó Washington sin asistir a la ceremonia de toma de posesión de su sucesor, Joe Biden.

En el primer proceso en su contra —que terminó en febrero de 2020 con su absolución—, el entonces presidente fue acusado de pedirle a Ucrania que investigara actos de presunta corrupción vinculados a Joe Biden, su rival político de cara a la elección que finalmente perdió.

Entonces, Trump contó con el apoyo casi total de su partido, pero tras los incidentes del 6 de enero y después de su tenaz campaña para impugnar los resultados de las elecciones, este respaldo se ha resquebrajado.

Esta semana, el líder de los republicanos del Senado, Mitch McConnell, dijo en el Capitolio que Trump “provocó” a la turba que tomó el edificio.

Así, se sigue oscureciendo el panorama para el ahora expresidente estadounidense, pues viene recibiendo reveses en lo político como las 12 órdenes con las que Biden tachó políticas suyas, y en lo personal, ya que un banco en Florida le cerró una cuenta de ahorros en la que tenía millones de dólares.