Si se supedita al instante en que se publicó la fotografía, a las 7:19 a.m., ya habían transcurrido 19 minutos del partido Colombia – Japón; la tricolor perdía 1-0 y Carlos ‘La Roca’ Sánchez ya había sido expulsado.

Empezó entonces la avalancha de comentarios en respuesta a la foto, tildándolo de ‘salado’ y otros muchos agravios que no han cesado. Horas después de finalizado el partido, el trino de Duque tiene más de 2 mil comentarios, 1.500 retuits y más de 8 mil ‘me gusta’.

Podría decirse que esos números, los que carga el trino, son en parte también los números de la intolerancia política que dejó la campaña que finalizó hace dos días con la elección de Duque. Porque lo que se aprecia en la foto no es otra cosa que un padre con su hijo apoyando al equipo que cobija a todos.

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Resulta injustificable entonces que un mensaje que en ningún momento fue provocador, de doble sentido, o algo que medianamente hiera la susceptibilidad política de los electores (en contra y a favor), termine en una batalla mediática de insultos, posturas radicales y la politización de cualquier gesto familiar, personal o que no tiene nada que ver con lo que representa el cargo de ese hombre.

Partidarios y detractores de Duque se enfrascaron en una batalla que en esta tribuna digital ya supera los 2 mil comentarios.  Y en medio de todo ese ruido, un niño.

A raíz de la cercanía entre el resultado electoral y esta derrota mundialista, cualquiera que haya sido elegido el domingo pasado, tal vez habría sido responsabilizado de lo mismo.

Por esta disputa y unos videos que circulan en redes sociales, donde varios colombianos con vulgaridades hacen quedar al país como un zapato, la Cancillería se pronunció y rechazó esos comportamientos durante el Mundial: