El antioqueño optó por ponerse la mano en su auricular y dialogar con sus asistentes antes de decretar la pena máxima y mostrarle tarjeta amarilla a Kyle Walker; esto fue suficiente para él, ya que de usar el videoarbitraje habría realizado la señal de rectángulo para anunciar que vería la jugada a través del monitor.

Para Olé, la jugada no era penalti como si lo fue un agarrón a Harry Kane tras el cual terminó derribando sobre el césped. “Terrible penal”, dice la narración de televisión, mientras que ni desde el VAR, ni por iniciativa de Roldán, buscaron esclarecer la posible duda sobre la jugada.

Aquí la comparación de ambas acciones: