La partida de Yeison Jiménez ha traído consigo no solamente el reconocimiento a lo que hizo en la música popular, al antes y después que marcó cantándole al amor, al desamor, a las historias de barrio, sino también a su esencia personal. Esto ha sido registrado no solamente por su círculo cercano, sus amigos y colegas de la música, sino por la propia voz del artista en las tantas entrevistas que tuvo a lo largo de su carrera.
(Vea también: Qué significa BAD PRB, señal que apareció en el tablero de avioneta en que murió Yeison Jiménez)
Ya muchos han destacado, por ejemplo, cómo contó lo que terminó siendo una premonición sobre el accidente aéreo, al haber soñado tres veces con ello. O cómo tuvo una infancia y una adolescencia marcada por la precariedad, hasta lograr el sueño de ser músico y llenar escenarios.
Sin embargo, una conversación que tuvo con Laura Acuña en 2023 ha dejado ver otro lado humano del artista, quien con frecuencia expresaba cómo su transformación y logros se dieron gracias a su fe.
(Vea también: Fiscalía abrió investigación por accidente aéreo en el que murió Yeison Jiménez)
En aquella conversación, Yeison Jiménez contaba que reconocía que su trabajo, la música que hacía, no era del agrado de Dios, para su consideración. Sin embargo, contaba que era su pasión. “Yo le dije (a Dios): ‘Mira, esto es lo que a mí me gusta. Yo quiero esto para mi vida. Yo te prometo que yo voy a hacer el bien con lo que tú me das’. Entonces le cambié la vida a mi familia, a mis hermanas, a mis tíos, le ayudo a todo el mundo. Crie a mi hija mayor, tengo a mi hija Taliana, que es de los amores de mi vida… Entonces yo creo que Dios bendice en muchas situaciones”, decía el cantante de Caldas.
Yeison Jiménez decía que afirmar públicamente “soy cristiano” implicaba una responsabilidad enorme, porque para él no era solo una frase, sino un compromiso espiritual profundo. Explicaba que fallar en ese camino o tomarse la fe a la ligera era algo muy serio. En varias ocasiones comentó que había visto a muchos artistas de su género que, tras alcanzar el éxito y el dinero, se desviaban rápidamente y terminaban perdiéndose en poco tiempo.
Frente a ese panorama, sostenía que, sin importar lo que ocurriera en su vida, siempre hablaría de Dios y daría testimonio de su fe. Aseguraba que esa promesa la había asumido en uno de los momentos más difíciles de su historia personal, cuando estaba postrado, viviendo en condiciones duras y sin oportunidades claras.
El cantante también reflexionaba sobre su futuro y afirmaba que no quería vivir de la misma manera toda su vida. Comentaba que se imaginaba cantando hasta cierta edad y que, al final de su camino artístico, sentía que terminaría interpretando música cristiana. “Yo no pienso vivir así toda la vida. Yo pienso seguir hasta mis 35, si Dios me presta la vida, y también sé que al final voy a terminar cantando música para él”, concluyó.
El 26 de julio de este año, Yeison Jiménez habría llegado a la edad en la que planeaba cambiar su música.
Ver esta publicación en Instagram
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO