A pesar del distanciamiento social y la ausencia de público, la gala de los Premios Grammy dio vuelcos inesperados, desde la nueva coronación de Beyoncé hasta la muy atrevida actuación de Cardi B y Megan Thee Stallion.

La ceremonia comenzó con una alfombra roja en la que sobresalieron Bad Bunny (que se llevó su primer gramófono dorado), Doja Cat y Dua Lipa, entre otros, en el grupo de los peor y mejor vestidos de la noche.

Billie Eilish de pie viendo cantar a Harry Styles en una enorme sala casi vacía: esta fue una de las primeras imágenes de esta ceremonia de los premios Grammy, que emanó la atmósfera íntima que impone la pandemia.

Lo que el evento perdió en glamour o en entusiasmo colectivo lo ganó en ritmo, fluidez y calidad musical, con actuaciones electrizantes y el debut del presentador Trevor Noah, en sintonía con ese espíritu.

(Vea también: Grupo Niche ganó premio Grammy, pero no los llamaron bien; internet también falló).

A continuación, algunos de los momentos más destacados de la entrega de premios, cuya lista de ganadores puede conocer aquí.

En la cama con Cardi B y Megan Thee Stallion

Con una audiencia expectante de verlas interpretar su audaz tema ‘WAP’, las dos raperas se sacaron las ganas.

Al final de la actuación, la neoyorquina y la tejana se encontraron en una cama gigante, frotándose y adoptando poses sugerentes, incluido el famoso ‘twerk’ con su respectiva sacudida de caderas y glúteos.

La canción, un himno de mujeres que asumen sus deseos y reclaman su dominio en el territorio de la seducción, provocó un escándalo tras su lanzamiento, en especial entre figuras conservadoras de Estados Unidos.

Harry Styles, cuero y boa en un comentado ‘show’ en los Grammy 2021

El cantante británico de 27 años dio inicio a la gala con una versión inspirada en su éxito ‘Watermelon Sugar’, vistiendo un traje de cuero negro y una boa verde, muy en el espíritu de los años 70 en los que se inspiró musicalmente.

Más tarde, el antiguo integrante de la banda juvenil ‘One Direction’ reapareció para recibir el premio a la mejor interpretación pop solista, esta vez con una boa morada.

Buena parte de su discurso fue cortado porque usó una expresión vulgar para saludar a los otros nominados en la categoría.

Kanye West, reconocido por su trabajo cristiano en los Premios Grammy

El rapero y productor ganó el premio al mejor álbum de música cristiana contemporánea, una de las 84 categorías de los premios Grammy.

“Yeezy”, su apodo, lanzó “Jesus Is King” en octubre de 2019, un disco con el sonido y estilo característico del rapero de Chicago aunque reivindicando más que nunca su fe, de la que siempre ha alardeado.

Kanye West no apareció en la ceremonia virtual para recibir su premio.

Beyoncé, la mujer con más premios Grammy

La estadounidense se convirtió este domingo en la artista femenina más premiada en la historia de los Grammy, con 28 trofeos.

Beyoncé tomó la delantera entre las artistas femeninas con un gramófono dorado por su título ‘Black Parade’, que celebra la cultura afroestadounidense y el activismo negro.

Visiblemente conmovida, rindió homenaje a las “hermosas reinas y reyes negros” que la inspiran tanto a ella como a sus tres hijos.

Taylor Swift volvió a la carga y se quedó con el álbum del año

Desairada por los Grammy respecto sus dos álbumes anteriores, ‘Reputation’ y ‘Lover’, la niña mimada de Nashville no había recibido un gramófono dorado desde hacía 6 años.

Su regreso tuvo que ver con un desvío hacia el folk tras haber logrado reconocimiento y fans a rabiar interpretando country y pop.

Con ‘Folklore’, un disco íntimo grabado durante la pandemia, Taylor Swift se convirtió en la primera artista femenina en ganar 3 veces la categoría de álbum del año.

Ello la convierte en integrante de un exclusivo club que incluye a Paul Simon, Frank Sinatra y Stevie Wonder, todos honrados 3 veces con el máximo reconocimiento de los Grammy.

Grammys póstumos para John Prine y Chick Corea

El legendario pianista de jazz Chick Corea y el cantante de folk John Prine, ambos fallecidos recientemente, recibieron el domingo dos premios Grammy de manera póstuma.

El pianista, neoyorquino por adopción, ayudó a hacer de su género musical una manifestación más libre, el jazz fusión, a principios de la década de 1970, mientras que John Prine es a menudo reconocido como uno de los mejores letristas de la canción estadounidense.