Ganador de dos Óscar al mejor director a lo largo de una prolífica carrera, Parker murió “tras una larga enfermedad”, explicó la familia.

Cineasta que rechazaba los adjetivos, Parker se labró fama en la década de 1970, saltando de género en género sin dudar, desde la comedia musical ‘Bugsy Malone’, su primer película, hasta el cine áspero y comprometido del ‘Expreso de medianoche’ (1978), sobre la dura realidad de las cárceles turcas.

En 1980 tuvo un enorme éxito con ‘Fama’, otro musical que se convirtió en serie televisiva, y repitió dos años después con ‘El Muro’, otro musical de gran impacto visual por su crudeza, basado en el doble álbum musical de Pink Floyd.

En 1996 sonó con fuerza por la cinta ‘Evita’, que protagonizó Madonna.